La Barcelona de los años 20 fue refugio de vividores, espías... Durante toda la Primera Guerra Mundial fue un lugar de espionaje
Barcelona, 1920, es la época convulsa de las bombas y el pistolerismo. Fernando, Miguel y Víctor se conocen en el Pompeya, uno de los más animados music halls del Paralelo.
Fernando es bandoneonísta y Miguel y Víctor trabajan en el puerto; los tres tienen veinte años, son alegres, seductores, amigos de la diversión, y están dispuestos a comerse el mundo, pero tampoco son ajenos a los ideales políticos que se respiran en el ambiente.
La historia de su amistad, que resistirá las crueles embestidas de la Guerra Civil y la posguerra, es el hilo conductor de esta novela de trama trepidante y adictiva, de agentes dobles, tanguistas, comisarios, anarquistas y maquis, de odio, amor, injusticias y venganzas.
CONSAGRADO AUTOR DE NOVELA POLICÍACAS
Andreu Martín (Barcelona, 1949) empezó a publicar novelas policíacas en 1979, durante el llamado Boom de la Novela Negra, movimiento indiscutiblemente encabezado por Manuel Vázquez Montalbán.
Se autodenomina autor de novela policíaca, frente a la novela negra y la novela enigma desde la convicción de que el concepto novela policíaca integra a los otros dos, y cree que las nuevas tendencias del género deben fusionar la inteligente complejidad reflexiva de la novela enigma con la acción y el análisis social inherentes a la novela negra.
Martin cuenta cómo nació ‘Cabaret Pompeya’:
Cabaret Pompeya nació en la Feria de Frankfurt de 2007. Iba yo por uno de los pasillos cuando de frente veo que viene un viejo amigo, gran poeta y creador cultural, Valentí Gómez, al que hacía tiempo que no veía. De pronto, se le iluminaron los ojos, vino corriendo, se me echó encima, me agarró las solapas y, como si hubiera tenido una revelación mística apenas unos minutos antes me gritó: «¡Andreu! ¡Tienes que escribir la gran novela policiaca de Barcelona!».
Le sonreí, contento de ver que conservaba genio y figura, y le dije que eso era lo que intentaba cada vez que escribía una, pero…
… Pero, al regreso en avión a Barcelona, la semilla plantada empezó a echar raíces. Me pregunté: «¿Qué querría decir la gran novela policiaca de Barcelona?». Me respondí: ‘La Barcelona de las pistolas’. Y pensé en mi padre, y en lo que me contaba mi padre, y en mis tíos policías, y en mi tío el bandoneonísta que tocó ante el Sha de Persia y Soraya…
… De ahí nació Cabaret Pompeya.
LIBRO ELECTRÓNICO
Ediciones Siruela continúa con su labor de digitalización de las obras del catálogo de sus dos sellos, Siruela y Alevosía, y alcanza su número 200 con la publicación en formato ebook de Cabaret Pompeya de Andreu Martín, obra que llega esta semana simultáneamente en papel a las librerías.
El objetivo de Ediciones Siruela es poner a disposición de sus lectores a finales de 2013 más de 400 títulos digitalizados, lo que representaría casi el 50% del fondo vivo de la editorial. Martín se muestra muy a favor de promover el ebook:
– El futuro está en el libro electrónico. Poderlo colocar en digital significa que una vez lo cuelgas está colgado por los siglos de los siglos y, sobre todo, en el momento en el que lo cuelgas en internet lo pueden comprar automáticamente en cualquier lugar del mundo.
INFLUENCIA DE SU PADRE
– Cuando murió mi padre, como suele suceder con todos los padres, yo me di cuenta de que había muchos temas que no habíamos hablado. La Barcelona de los años 20 fue refugio de vividores, espías… Durante toda la Primera Guerra Mundial fue un lugar de espionaje.
– En los años 20 es cuando se crea el sindicato único, un hecho histórico para la izquierda, muy importante, porque es cuando anarquistas y comunistas deciden unirse. Se forma una fuerza tan grande por parte de la izquierda que la manera de neutralizarla por la parte de la patronal es creando otro sindicato, el Sindicato Libre.
– Mi padre me decía: «Los del Sindicato Libre, cuando iban a sacar el carnet les daban el carnet y la pistola». Cuando era pequeño me llevaba de la mano a un bar, Boston, metiéndome ideas en la cabeza. Le gustaba contarme que «en esa misma mesa de mármol jugaban a la manilla los del Sindicato Libre y en ese perchero dejaban el sombrero y la pistola». Yo iba almacenando unos conocimientos y unas mitologías que de ahí deriva ‘Cabaret Pompeya’.
LA POLÍTICA
– Durante la guerra civil española, lo que ocurrió en mayo del 37 es una gran metáfora de toda la izquierda mundial. Esos dos bandos, anarquista y comunista, peleándose entre ellos mientas tienen al enemigo en las puertas porque estaban haciendo al revolución, la mezcla de todos esos elementos es como para hacer un tratado y una gran reflexión.
– Los políticos siguen hablando entre ellos y nosotros somos el tema de conversación.
– Alguna vez he tenido tentaciones de escribir sobre la política actual otorgando categoría de gángsters a los políticos y montando como una guerra de bandas esas guerras dialécticas que se montan.
– A partir del momento en que el político deja de ser un señor al servicio de la sociedad para convertirse en un profesional que se gana la vida así, ya no tiene por qué tener en cuenta al ciudadano, tiene que tener en cuenta cómo llega a final de mes, cómo consigue cobrar a final de mes, cómo mantenerse en el cargo durante mucho tiempo y cómo calcular qué va a ser de él cuando deje el cargo.
– Cuando la obsesión del político es su profesionalidad y no la ideología, porque las ideologías han sido barridas de los temas de conversación, entonces cada vez son más señores que trabajan por dinero, como los gángsters.
NOVELA NEGRA
– Yo estaba predestinado a la novela negra, yo aprendí a leer con la novela negra. Borges decía que la novela negra está desprovista de la categoría del tedio y que eso es algo que desgraciadamente juega en su contra.
– Uno de los requisitos de la novela negra es que se lee con facilidad y hay un pensamiento primario, muy elemental, que dice que lo que se lee con facilidad debe de escribirse con facilidad. Eso, que es mentira y que, en todo caso, da igual, parece que es un desprestigio.
– Desde mi punto de vista la novela negra es la novela que, a parte que lo que cuenta, siempre tiene un subtexto que tiene que ver con la política, con el ciudadano y con nuestros miedos más elementales.
– La realidad no tiene por qué ser verosímil. Si escribimos ficción es precisamente para hacer verosímil la realidad.
– Vázquez Montalbán en mi obra tuvo una intervención decisiva porque yo creo que soy escritor gracias a Vázquez Montalbán en varios sentidos… Abrió la puerta y ahí estaban Manuel Vázquez Montalbán, Juan Marsé y Jaume Perich, para mÍ fue como la aparición de la Virgen de Fátima, me quedé parado. Me consta que Manuel Vázquez Montalbán hizo cuña para que yo entrara en el mundo editorial y pudiera publicar mi primera novela. O sea que, la influencia, imagínate.
