Jesús dijo que él “trabajaba” siempre, lo mismo que su Padre…, lo mismo que el Espíritu Santo, que ha de ser la comunión en el trabajo de la vida de todos los seres humanos, al servicio de la misma vida
(Xabier Pikaza).- El Dios de la Biblia puso al hombre la tarea del trabajo, es decir, del esfuerzo sudoroso para labrar la tierra y producir los bienes necesarios para mantener la vida.
–Los pájaros del cielo no trabajar para alimentarse, ni los lirios para vestirse de hermosura, porque existe una Providencia que les viste y alimenta.
— El hombre, en cambio, debe trabajar, sembrar el campo, hilar el algodón o el lino si quiere mantenerse.
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