• Crimen y Castigo
  • Motor
  • Religión
  • Travellers / Viajes
  • Expertos
  • La Segunda Dosis
  • Ofertas PD
  • 31 May 2025 | Actualizado 19:46 CET
    Inicio
  • Gastronomía
  • Salud
  • 3Segundos
  • Escaparate
  • Medios
  • Enlaces
Periodista Digital
  • ESP
    España América
  • Mis datos Salir
  • Entrar
  • Menú
      • Secciones
      • América
      • Política
      • Economía
      • Sociedad
      • Cultura
      • Deportes
      • Legislación
      • España
      • Política
      • Mundo
      • Periodismo
      • Economía
      • Deportes
      • Ciencia
      • Tecnología
      • Cultura
      • Televisión
      • Gente
      • Magazine
      • Otras Webs
      • Crimen y Castigo
      • Motor
      • Religion
      • Travellers
      • Expertos
      • Gastronomía
      • Salud
      • 3Segundos
      • Escaparate
      • La Segunda Dosis
      • Coronavirus
      • Directorios
      • Lo último
      • Blogs
      • Vídeos
      • Temas
      • Personajes
      • Organismos
      • Lugares
      • Autores
      • Hemeroteca
      • Servicios
      • Ofertas
      • Club PD
      • Enlaces
      • Medios
      • Más servicios
      • Ediciones
      • América
      • España
    • Inicio
    • España
    • Vaticano
    • America
    • Mundo

    El secretario de Roncalli escribe "Mis años con el Papa Juan XXIII" (La Esfera)

    El «testamento» de Loris Capovilla: «La utopía consiste en rendirse a Jesús sin condiciones»

    "Él se merecía un colaborador más digno y culto, más preparado y equilibrado, y también más valiente"

    Redacción 
    15 Mar 2014 - 19:16 CET
    Archivado en: Religión

    Mi hora no puede tardar. Pienso en ello todos los días, a veces con una pizca de melancolía, y me preparo para el juicio sin presunción ni temor

    Más información

    Loris Capovilla: "Francisco también quiso llamarse Juan XXIV"

    Loris Capovilla: "Francisco también quiso llamarse Juan XXIV"

    Loris Capovilla: "Para convertir al mundo, los cristianos necesitamos repensar nuestra Religión"

    Loris Capovilla: "Para convertir al mundo, los cristianos necesitamos repensar nuestra Religión"

    (Loris Capovilla, epílogo de «Mis años con el Papa Juan XXIII«-La Esfera-).- He recorrido un largo y accidentado trayecto antes de llegar a Ca’ Maitino, la última casa de mi vida. He conocido a muchas personas, y he conversado largamente con algunas de ellas. He vivido acontecimientos más grandes que yo.

    He pasado por experiencias que me han marcado, incluso que me han herido. No llegué a paladear el paraíso de la infancia. Por consiguiente, un atisbo de melancolía, púdicamente disimulada, me ha acompañado un día tras otro; en ocasiones ha perturbado las relaciones con mi prójimo, ha recortado las alas a mis arranques.

    Ahora, en el crepúsculo de mi jornada, como último entre los suyos, me gusta volver a escuchar la pregunta que le hacía Jesús a los apóstoles, y que resuena en lo más profundo de mi conciencia: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (Mt 16, 15). Aquellos jóvenes lo habían dejado todo para seguirle. Vivían junto a él, a la escucha, deseosos de ayudar, de aprender. Recorrían con él los caminos de Palestina, animados por la misma fe de Abraham, testigos de las señales que acompañaban a las palabras del Maestro. Pedro escuchó la pregunta y respondió en nombre de todos: «Tú eres el Cristo, el hijo del Dios viviente». Y vuelve a decir lo mismo en otra ocasión en la sinagoga de Cafarnaúm, tras la multiplicación de los panes y los peces: «Y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios» (Jn 6, 69).

    Poco tiempo me separa del redde rationem, y tengo que reducirlo todo a los términos más simples, desembarazarme del lastre residual, de los patéticos diarios y de los álbumes ilustrativos, de románticas fantasías y de estériles añoranzas. He de reducirlo todo a lo esencial, y apuntar la proa hacia el puerto.

    A ello me incita Juan XXIII en una reflexión suya de 1945, cuando tenía sesenta y cuatro años, treinta y tantos años menos de los que tengo yo ahora: «No debo esconderme la verdad: decididamente, voy camino de la vejez. El espíritu se rebela y protesta, sintiéndome todavía tan joven, ligero, ágil y fresco. Pero basta que me mire al espejo para llenarme de confusión. Es la estación de la madurez; debo, pues, producir más y mejor, pensando que quizá el tiempo que tengo concedido para vivir es breve, y que me encuentro ya cerca de las puestas de la eternidad».

    ¡Así fue mi parábola! Me sentí atraído al sacerdocio desde que era un muchacho, que creció en la provincia véneta en una familia carente de recursos y sin historia, fundada en unos principios indiscutibles, guardiana de unos valores originarios, cristiana solo lo necesario.

    Al ser invitado a dejarme modelar por Cristo, y a sumergirme en la tradición milenaria de la Iglesia, intenté responder desde un principio a la pregunta a la que nadie puede sustraerse: «¿Quién es Jesús para mí?». Tuve que dar una respuesta no evasiva, y la di: «Jesús es el hijo de la Virgen María, el Salvador, el Maestro, el fundador de la Iglesia, el Resucitado, el Viviente».

    Soy sacerdote desde hace más de setenta años, obispo desde hace casi cincuenta, y sin embargo para mí Jesús es el mismo que mi madre y mis educadores me enseñaron a escuchar y a amar: el mismo al que conocí en el catecismo parroquial en Azione Cattolica. Es el Jesús de los curas y de los laicos que me sirvieron de ejemplo, en ocasiones hasta la exaltación, a lo largo de las décadas.

    ¿Quién es Jesús? Es el que me hizo partícipe de la naturaleza divina, y el que me ayuda a ser consciente de ella y a portarme de una forma coherente, como me sugiere una vez más Juan XXIII en una breve nota suya de 1948: «El camino más seguro para mi santificación personal […] es siempre el esfuerzo vigilante por reducir todo -principios, directrices, posiciones, asuntos- al máximo de sencillez y de calma, con cuidado de podar en todo tiempo mi viña de lo que solo son hojas o ramas inútiles, marchando derecho a lo que es verdad, justicia y caridad: sobre todo, caridad. Cualquier otro sistema de actuación no es más que jactancia y afán de afirmación personal, que pronto se traiciona y resulta molesta y ridícula».

    La utopía, así la llaman los incrédulos, consiste en rendirse a Jesús sin condiciones, en leer su Evangelio sin glosa, en poner nuestro propio yo debajo de nuestros pies y verle a Él en todos nuestros semejantes, servirle y amarle. Ese era el sentir de Juan XXIII: un sentir que edifica y que une.

    No estoy satisfecho conmigo mismo, y con toda seguridad tampoco lo estuvieron ni lo están muchos de los que cruzaron sus pasos con los míos.

    Extiendo la mano y pido caridad como un mendigo, y a la espera de recibir el pan del perdón, recito el Padrenuestro en el umbral de las casas como hacían antiguamente los pobres.

    A quien me pregunta en qué lugar se detienen con mayor serenidad mis recuerdos, le contesto: en la parroquia, en Venecia, entre los muchachos de Azione Cattolica, en Parma, entre los aviadores, y por doquier, en las horas silenciosas y solitarias.

    Estoy descontento del servicio que presté a Juan XXIII a lo largo de una década, a pesar de mi dedicación y de mi devoción. Me corroe el remordimiento por no haber sido capaz de sacar el máximo partido de aquella cercanía, de no haber conseguido penetrar en el secreto de su pobreza de espíritu.

    En su último y misterioso trecho del camino, él se merecía un colaborador más digno y culto, más preparado y equilibrado, y también más valiente. En efecto, no me reconozco en la exhortación de Pablo a su discípulo Timoteo, al que invitaba a permanecer firme sobre la roca de las Sagradas Escrituras, «a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra» (2 Tim 3, 17). Al lado de Juan XXIII sí lo fueron Alfredo Cavagna, su confesor, y Angelo Dell’Acqua, sustituto en la Secretaría de Estado, dos eclesiásticos que están más allá de cualquier elogio.

    Ahora, con plena lucidez, quisiera sentir cómo madura dentro de mí la decisión manifestada por Juan XXIII en su testamento: «Pido perdón a todos aquellos a quienes pudiera haber ofendido sin darme cuenta, a todos los que no he podido servir de ejemplo. Siento que no tengo nada que perdonar a nadie, porque a todos los que me conocieron y tuvieron alguna relación conmigo, aunque me ofendieran, o me despreciaran, o me tuvieran en poca estima, por otra parte con toda justicia, o hubieran sido motivo de aflicción para mí, no los reconozco más que como mis hermanos y benefactores, a los que estoy agradecido, y por los que rezo y rezaré siempre».

    Me hace mucha compañía un pensamiento, no sabría decir si amargo o realista, de Hermann Hesse: «Cuando uno se ha hecho viejo y ha cumplido con su parte, la tarea que le corresponde es trabar amistad, en silencio, con la muerte; ya no necesita a los hombres, ya ha conocido bastantes». El ovillo de mi existencia se ha devanado entre dos acontecimientos fúnebres: la muerte de mi padre cuando yo tenía seis años, y la de mi madre cuando yo tenía sesenta y nueve. Dentro de ese espacio brilla el tránsito pentecostal de Juan XXIII. Por consiguiente, el ángel de la muerte está a mi lado desde siempre, y no es un esqueleto con una guadaña en la mano; es un rayo de luz que rasga las tinieblas. Mi hora no puede tardar. Pienso en ello todos los días, a veces con una pizca de melancolía, y me preparo para el juicio sin presunción ni temor. No soy tan insensato como para considerarme un justo. Conozco lo suficiente el balance final. Me repito a menudo: «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe» (2 Tim, 4, 7). Tengo confianza en los destinos del planeta Tierra. Sigo alegando atenuantes a las faltas de la humanidad, no por inclinación al vituperado «buenismo», sino por deber de justicia atemperada por la misericordia. Al despedirme de mi querido lugar de retiro y de mis seres queridos, me lleno del enardecido amor de san Francisco por todas las criaturas: «Quisiera conduciros a todos al Paraíso »; y me reafirma en mi fe el credo de Juan XXIII: «Mi jornada terrenal llega a su fin. El Cristo vive y su Iglesia sigue adelante con su obra en el tiempo y en el espacio». Veo nítidamente la breve estancia de mis restos mortales sobre el suelo de la capilla doméstica de Ca’Maitino y su salmodiante recorrido hasta el soleado y desnudo cementerio de montaña; veo cómo desciende mi ataúd hasta la tierra desnuda, y oigo las voces de los asistentes diciéndome píamente adiós con el rostro surcado por las lágrimas y la sonrisa en los labios, conscientes de que todo es hermoso y nuevo bajo el resplandor del Resucitado: todo es gracia.

    Santidad, cuando contemplo en la máscara mortuoria realizada por Giacomo Manzù vuestro semblante majestuoso y plácido, marcado por el sufrimiento; o bien cuando tengo entre mis manos alguno de vuestros libros, que hacían vuestro mayor placer; o vuestros epistolarios, o el Diario del alma; o mejor todavía, cuando vuelvo a veros y a hablar con vos en las horas de oración y de contemplación, algo se derrite dentro de mí. La melancolía (si la hay) desaparece. Las ansiedades se aplacan. Vuelve el valor. Florece la esperanza. Abro la Biblia y leo: «La sabiduría del hombre ilumina su rostro» (Ece 8, 1). Y dentro de mí surge el deseo de convertirme en discípulo de Cristo como vos, discípulo no vacilante ni dubitativo, sino decidido y constante; el deseo de imitaros cuando andabais descalzo siguiendo al divino Maestro; cuando arreglabais las redes a la orilla del lago, cuando remabais en la hora de la tormenta e ibais «sin alforja, ni pan, ni dinero» (Lc 9, 3) de aldea en aldea, «perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal» (Job 1, 1).

    «Mis años con el Papa Juan XXIII» (La Esfera) saldrá a la venta el martes.

    Compre aquí «Mis años con el Papa Juan XXIII»

    "Mis años con Juan XXIII" La Esfera
    Loris Capovilla Agencias
    Loris Capovilla, en Un Concilio entre primaveras (RD-Herder)
    Vaticano Juan XXIII

    Te puede interesar

    Homenaje a Loris Capovilla en el 130 cumpleaños de Juan XXIII

    LAS MEJORES OPORTUNIDADES

    MANTÉN LA CONEXIÓN SIN NECESIDAD DE CABLES

    Almacenamiento externo Dispositivos Wifi Impresoras Portátiles Tablets
    SuperChollos Ofertas Oro Ofertas Plata Ofertas Bronce

    CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

    QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

    Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

    COLABORA
    Autor

    Jesús Bastante

    Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

    Lo más leído

    • 24 hrs
    • 7 días
    • 1 mes
    • 1 año
    Brutal carga policial contra manifestantes que trataban de llegar a La Moncloa

    Brutal carga policial contra manifestantes que trataban de llegar a La Moncloa

    Aldama echa sal en la herida a Sánchez y desvela una triquiñuela de Zapatero

    Aldama echa sal en la herida a Sánchez y desvela una triquiñuela de Zapatero

    Felipe González calla para no liarla por el caso Zapatero: "Si dijera todo lo que pienso..."

    Felipe González calla para no liarla por el caso Zapatero: «Si dijera todo lo que pienso…»

    David Alandete, Javier Ruiz y Hugo Pereira.

    David Alandete estalla contra la ‘Brunete Pedrete’ y sus caniches en TVE por poner en tela de juicio la imputación de Zapatero

    "El Gobierno... deportado y a tomar por culo": Dani Desokupa y Víctor de Aldama en la marcha contra Sánchez y sus corruptos

    «El Gobierno… deportado y a tomar por culo»: Dani Desokupa y Víctor de Aldama en la marcha contra Sánchez y sus corruptos

    Jóvenes de Revuelta se plantan en el acto de Sarah Santaolalla y lo que sucede después es puro cine

    Jóvenes de Revuelta se plantan en el acto de Sarah Santaolalla y lo que sucede después es puro cine

    La calle como barómetro político: la ‘Marcha por la Dignidad’ sitúa a Sánchez en el punto de mira

    La calle como barómetro político: la ‘Marcha por la Dignidad’ sitúa a Sánchez en el punto de mira

    Javier Ruiz.

    ¡Escándalo en TVE! Investigan a Javier Ruiz por su falta de rigor al tratar la imputación de Zapatero

    Más de 100.000 personas reclaman la dimisión de Sánchez y la convocatoria de elecciones generales

    Más de 100.000 personas reclaman la dimisión de Sánchez y la convocatoria de elecciones generales

    Diez tropiezos de Zapatero en el Senado que hoy persiguen al PSOE

    Diez tropiezos de Zapatero en el Senado que hoy persiguen al PSOE

    Jóvenes de Revuelta se plantan en el acto de Sarah Santaolalla y lo que sucede después es puro cine

    Jóvenes de Revuelta se plantan en el acto de Sarah Santaolalla y lo que sucede después es puro cine

    Pedro Sánchez, Cayetana Álvarez de Toledo

    Cayetana atiza a Sánchez, que ‘huye’ del Parlamento asustado y sin responder sobre Zapatero: «¡Y se fue el ‘ultra plus’!»

    Aldama echa sal en la herida a Sánchez y desvela una triquiñuela de Zapatero

    Aldama echa sal en la herida a Sánchez y desvela una triquiñuela de Zapatero

    Dani Desokupa y el momento en el que Víctor de Aldama le revela lo más grave sobre Plus Ultra.

    Dani Desokupa destapa lo que Aldama le contó a Ana Rosa sobre Plus Ultra: «El negocio no fueron los 53 millones del rescate»

    José Luis Rodríguez Zapatero y el registro de su oficina.

    ¡Bombazo! Estados Unidos entrega a España las pruebas que incriminan a Zapatero

    Elisa Beni y Toni Bolaño en 'Espejo Público' (Antena 3)

    El sanchista Toni Bolaño se pone como una hidra con la imputación de Zapatero y Elisa Beni lo remata: “¡Cojo y me voy!”

    Los mejores chistes y memes de 'Chiqui' Montero tras su 'accidente laboral' en Andalucía

    Los mejores chistes y memes de ‘Chiqui’ Montero tras su ‘accidente laboral’ en Andalucía

    Víctor de Aldama, Pedro Sánchez

    Víctor de Aldama ‘se viste’ de fallero y anuncia nuevas mascletás que harán estallar a Pedro Sánchez y al PSOE

    Sarah Santaolalla en 'Malas lenguas' (TVE)

    La ‘experta jurista’ Sarah Santaolalla lee el auto de Zapatero y el bochorno es tremendo al intentar salvarle el pellejo

    Mar Espinar e Isabel Díaz Ayuso.

    ¿Tiene 1 minuto? ¡Vea el soberano repaso de Ayuso a la corrupción de altos vuelos de Zapatero!: «Es el padrino del sanchismo»

    Sarah Santaolalla y Florentino Pérez

    Sarah Santaolalla insulta a Florentino y le llega un bofetón de realidad de vuelta

    Afra Blanco, Ketty Garat

    Ketty Garat deja con careto a Afra Blanco por el pucherazo de Sánchez: «Tú no eres periodista»

    Ketty Garat vaticina a Alfonso Rojo el próximo escándalo de Pedro Sánchez: «Se va a hablar mucho...»

    Ketty Garat vaticina a Alfonso Rojo el próximo escándalo de Pedro Sánchez: «Se va a hablar mucho…»

    Risto Mejide y Pedro Gullón.

    El director general de Salud Pública se niega a responder a las preguntas de Risto Mejide y se despide al grito de «hijo de p*ta»

    Óscar Puente y Ketty Garat.

    Óscar Puente vuelve a arremeter contra ‘The Objective’ pero el ataque se le vuelve del revés y Ketty Garat remata con sarcasmo al ministro

    Susanna Griso, Albert Rivera

    Albert Rivera saca la bola de cristal y señala la fecha en la que Pedro Sánchez convocará elecciones

    María Jesús Montero, candidata del PSOE-A a la Junta de Andalucía

    ¿Qué le pasa a ‘Chiqui’ Montero? El vídeo más sonrojante de la candidata socialista en plena campaña

    Jóvenes de Revuelta se plantan en el acto de Sarah Santaolalla y lo que sucede después es puro cine

    Jóvenes de Revuelta se plantan en el acto de Sarah Santaolalla y lo que sucede después es puro cine

    Pilar Velasco y Vito Quiles en 'Telemadrid'

    ¡Cojan palomitas! Vito Quiles deja KO a una tertuliana progre en pleno directo

    La presidenta de la Cámara de Diputados de México se disculpa con Ayuso

    La presidenta de la Cámara de Diputados de México se disculpa con Ayuso

    Un psiquiatra lanza un aviso sobre el aspecto deteriorado de Sánchez: "Podría tener un trastorno…"

    Un psiquiatra lanza un aviso sobre el aspecto deteriorado de Sánchez: «Podría tener un trastorno…»

    El periodista que destapó la enfermedad de Pedro Sánchez suelta otra bomba: «Puede tener otras patologías»

    El periodista que destapó la enfermedad de Pedro Sánchez suelta otra bomba: «Puede tener otras patologías»

    José Carlos Díez y Óscar Puente.

    Óscar Puente pretende censurar en TVE al economista José Carlos Díez y este no se calla: «Pago tu sueldo y el de los golfos de tu ministerio»

    Los matones de Gallardo agreden a Ndongo hasta que el reportero se harta... ¡Y todos se c*agan!

    Los matones de Gallardo agreden a Ndongo hasta que el reportero se harta… ¡Y todos se c*agan!

    José Mota en RTVE

    José Mota, el estómago agradecido o cómo arruinar una carrera en dos minutos y 26 segundos

    El nuevo mote de Losantos a Rufián que tiene rabiando a toda la izquierda

    El nuevo mote de Losantos a Rufián que tiene rabiando a toda la izquierda

    ¡Vergüenza! Nuevas cuentas millonarias en paraísos fiscales salpican al Gobierno: Santos Cerdán y otros ministros, en el ajo

    ¡Vergüenza! Nuevas cuentas millonarias en paraísos fiscales salpican al Gobierno: Santos Cerdán y otros ministros, en el ajo

    El agente Verdugo, alias Cobe Brayan

    Este es ‘Cobe Brayan’, el agente a sueldo del narco que saboteaba patrulleras de la Guardia Civil y cobraba 30.000 euros por lancha de cocaína

    Un periodista andaluz descubre la farsa de Susana Díaz y el sueldazo que se mete de todos los españoles... ¡por echar el día en la tele!

    Un periodista andaluz descubre la farsa de Susana Díaz y el sueldazo que se mete de todos los españoles… ¡por echar el día en la tele!

    El Rey Felipe VI, Letizia y el periodista Inda

    Eduardo Inda asegura que el Rey Felipe VI tiene dos problemas y ambos son muy gordos

    Periodista Digital

    PERIODISTA DIGITAL, SL NIF B82785809
    Avenida de Asturias, 49, bajo
    28029 Madrid (España)
    Tlf. (+34) ‎91 173 11 26
    [email protected]

    Aviso Legal Política de Privacidad Política de Cookies Publicidad Quiénes Somos Accionistas
    SÍGUENOS
    Powered by

    PERIODISTA DIGITAL, SL CIF B82785809
    Avenida de Asturias, 49, bajo
    28029 Madrid (España)
    Tlf. (+34) ‎91 173 11 26
    [email protected]