Juan Pablo Somiedo

Cambios en la Iglesia española

El nombramiento de Carlos Osoro como arzobispo de Madrid ha suscitado no pocas esperanzas

Cambios en la Iglesia española
Juan Pablo Somiedo

La renovación de la iglesia española no es cuestión solo de personas sino de estructuras y de líneas de pensamiento teológico

(Juan Pablo Somiedo).- El nombramiento de Carlos Osoro como arzobispo de Madrid ha suscitado no pocas esperanzas en una Iglesia española que trata de dejar atrás un periodo nefasto tutelado por el cardenal Rouco. Pero no menos son los interrogantes abiertos.

Parece seguro que, dadas las circunstancias, al igual que sucede con la democracia, Roma ha escogido la opción «menos mala». Pero las lagunas saltan a la vista nada más echar un vistazo al recorrido y al currículum vitae del nuevo arzobispo de Madrid. «El peregrino» no ha demostrado mucho en su paso por las diócesis de Cantabria, Asturias o la misma Valencia.

Ha sabido, eso sí, dar una imagen, bastante buscada diría yo, de adaptación a los nuevos aires que soplan en Roma situándose como un candidato elegible en el caos absoluto que gobierna la iglesia española tras veinte años de aislamiento y vuelta a los aires del nacionalcatolicismo más rancio y anacrónico. Algunos medios de comunicación ya tildan a Carlos Osoro de perfil progresista y renovador. Pero muchos saben que no es lo uno y probablemente tampoco vaya a ser lo segundo. Esto último hay que tomarlo con cautela y precaución porque los hombres de Iglesia suelen dar sorpresas.

Basta con ver y leer lo que era monseñor Oscar Romero al llegar al Salvador y en lo que se convirtió después. En sus comienzos era políticamente conservador y muy cercano al Opus Dei. El Salvador lo transformó para adherirse, junto con otros curas y religiosos, a los postulados básicos de la teología de la liberación. Por el momento, lo único que salta a la vista es la complicidad de Osoro con grupos neoconservadores como el camino neocatecumenal más conocidos como los kikos.

Sorpresas aparte, la renovación de la iglesia en general y de la española en particular no es cuestión solo de personas sino de estructuras y de líneas de pensamiento teológico. No habrá renovación mientras se perciba clara y nítidamente el alejamiento de los postulados de movimientos como el Opus Dei o los kikos. Estos movimientos ejemplifican una iglesia constantemente preocupada por los asuntos morales pero con una inmensa venda en los ojos para los sociales, una iglesia anacrónica.

Su pensamiento antropológico es demasiado negativo tomando al hombre como un pecador que debe estar en constante búsqueda de arrepentimiento y perdón. Como ya se ha escrito en otro lugar, la auténtica renovación eclesial pasa por situar en un segundo plano a todos estos movimientos en favor de otro tipo de espiritualidad más cercana al pueblo fiel.

Las estructuras también deben cambiar. Hoy las organizaciones verticales se enfrentan a numerosos desafíos, entre ellos el de liderazgo. Tal es así que muchas empresas ya han comenzado a implementar organizaciones más horizontales donde la toma de decisiones ya no se restringe solamente a los jefes y donde la información llega de abajo hacia arriba en lugar de al revés. Esto último ha sido puesto en práctica por el Papa Francisco, no sin las resistencias de muchos obispos, en su cuestionario al pueblo fiel sobre la familia.

Por primera vez en mucho tiempo, la información corrió desde las bases hacia arriba y no al revés. Se requieren mecanismos de validación y control sobre las decisiones de los obispos y otorgar un papel más preponderante a la opinión de los curas, muchos de los cuales se sienten peones en una partida de ajedrez que se juega en otro tablero.

Todos estos cambios deben ser sugeridos y controlados desde Roma y después apoyados desde las bases. Es completamente inviable que los cambios se inicien desde las bases teniendo en cuenta el episcopado español y la fuerza de los movimientos neoconservadores en España. Finalmente Carlos Osoro puede pasar a la historia como un oportunista sin mérito alguno o como un nuevo Oscar Romero que, con estilo propio, tranformándose a sí mismo para transformar luego la realidad que le rodeó, supo iniciar la renovación de la Iglesia.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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