Un informe de inteligencia sostiene que el círculo cercano al rey Mohamed VI ordenó y reguló deliberadamente la entrada masiva de personas en Ceuta los días 30 y 31 de julio de 2026. El objetivo: ejercer presión asimétrica sobre España y la Unión Europea en las negociaciones de un tratado bilateral. Al mismo tiempo, desde el caso Pegasus, el Gobierno de Pedro Sánchez ha multiplicado la financiación a Marruecos hasta superar los 1.000 millones de euros en créditos.
Según el Informe de Inteligencia Estratégica elaborado por el analista José María Gil Garre —basado en documentos desclasificados, interceptaciones del Ejército de Tierra y fuentes humanas de España, Marruecos y del propio PSOE—, un sector del Makhzen con capacidad real de mando sobre los gendarmes marroquíes no solo permitió, sino que “ordenó” y “reguló” el flujo de la crisis fronteriza. La acción no fue un desbordamiento espontáneo, sino un instrumento de presión destinado a condicionar las negociaciones entre Rabat y Bruselas, en las que Marruecos busca el reconocimiento pleno de Ceuta y Melilla como parte de su estrategia de estabilidad fronteriza.
España tenía información previa. El Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la inteligencia militar y reportes fronterizos alertaban desde la segunda quincena de junio de un riesgo elevado. Unidades del Ejército de Tierra interceptaron conversaciones de agentes marroquíes en la frontera del Tarajal con instrucciones explícitas sobre el cruce masivo, órdenes de alerta y directrices operativas (como el pinchado de flotadores). La nota militar calificó la “invasión” de “muy probable”. Pese a ello, el Gobierno no activó un análisis formal de escenarios ni dispositivos de contingencia preventivos. La respuesta fue reactiva cuando Ceuta ya estaba desbordada.
Mientras el presidente Sánchez y sus ministros mantenían en público un discurso de exoneración de Rabat, miembros de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE habrían reconocido en círculos internos tanto los fallos de gestión españoles como la culpabilidad directa de Marruecos, según las fuentes del informe.
Esta debilidad se enmarca en una política de concesiones económicas y diplomáticas que se intensificó después de que los servicios secretos marroquíes infectaran con Pegasus el teléfono de Sánchez en mayo de 2021, durante una visita a Ceuta. Según datos oficiales, entre 2021 y 2026 España concedió a Marruecos 1.015 millones de euros en créditos FIEM (Fondo para la Internacionalización de la Empresa), multiplicando por cinco los 207 millones del periodo 2017-2020. Marruecos se convirtió en el principal receptor de estos fondos reembolsables, cuyo riesgo asume el Estado español. La deuda marroquí con España creció un 78,5 % entre 2019 y 2025, pasando de 263 a 471 millones de euros.
Para analizar esta y otras cuestiones, Eurico Campano pasa revista a la actualidad política del momento en una nueva edición de ‘La Retaguardia’ este lunes 21 de septiembre de 2026.