Me he visto apremiado a verificar la información que había recibido y he comprobado que estaba equivocado
Pues no. Joseph Raztinger nunca jamás ha puesto un pie en Compostela. A Federico Lombardi, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, no le ha quedado otro remedio que rectificar. En una entrevista concedida a Faro de Vigo y La Opinión, el responsable afirmaba que el Pontífice había viajado a la comunidad «en el pasado». Lo cuenta Lara Quintana en El Correo Gallego.
La marea de dudas que sembró tal sentencia, especialmente en el seno del Arzobispado de Santiago, le obligaría a desmentirse a través de una carta al director publicada por el decano de la prensa española. «Me he visto apremiado a verificar la información que había recibido y he comprobado que estaba equivocado», justifica Lombardi. «Por el contrario, podemos decir que el Papa tiene un motivo más para desear ir a Santiago, justamente para poder verla con sus propios ojos».
Y es que la hipótesis que defendía el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede no encajaba en absoluto en la información que maneja la curia compostelana. Ni a monseñor Barrio ni a otros miembros del Arzobispado les consta que Ratzinger haya viajado en alguna ocasión a la ciudad del Apóstol. Tal y como manifestaron fuentes de la institución eclesiástica a EL CORREO GALLEGO, el Papa mostró en algún momento su deseo de visitar Santiago, deseo que nunca llegaría a materializarse.
Existen, no obstante, dos sorprendentes indicios documentales que ponen en duda los datos que aportan tanto el Vaticano como el Arzobispado. La primera es la popular postal que el Pontífice envió al hospitalero de Molinaseca antes de convertirse en cabeza de la Iglesia. La despedida parecía más bien un vaticinio sobrenatural: «Raztinger, futuro Papa Benedicto XVI». El Vaticano siempre se ha mantenido al margen de este capítulo y nunca ha facilitado manuscritos que corroborasen lo que por ahora sigue siendo una leyenda.
Además de la mediática postal que, supuestamente, el Papa habría remitido al hospitalero de Molinaseca, existe otra carta similar a no demasiados kilómetros de la meta xacobea. El documento también fue enviado al responsable del albergue de Guitiriz. Firmado con el nombre de Ratzinger, la sentencia final de la misiva es exactamente la misma: «Futuro papa Benedicto XVI». Se trata, según recoge un artículo de opinión de ‘La Voz de Asturias’, de una carta a Romualdo, gestor del mencionado refugio lucense. El ahora máximo mandatario de la Iglesia Católica agradecía los cuidados recibidos en el establecimiento.




