(PD).- La Ryder Cup conquistada por Estados Unidos ante Europa tras nueve años de sequía ha traído resaca. Los británicos Ian Poulter y Lee Westwood han denunciado en The Times la actitud «patética» del norteamericano Kim, del capitán Paul Azinger y de algunos aficionados presentes en el campo de Valhalla.
Ian Poulter acusó a un jugador de Estados Unidos de empujarle a propósito con su hombro durante uno de los partidos. Un día antes, la televisión captó el intercambio palabras entre Kim y Poulter.
«Ese día no estaba jugando muy bien y decidió darse una vuelta por la tarde para obtener el punto a su manera», declaró Poulter sin nombrar al jugador de Estados Unidos. «Caminó hacia mí mientras abandonaba el ‘tee’ y me golpeó con su hombro. Fue patético. Debería madurar», añadió.
Otro de los que se quejó en la prensa inglesa fue Westwood, que calificó de «vergonzosa» la provocación sufrida frente a la habitación de su hotel. Referencias a su madre, llamadas de teléfono en mitad de la noche previa a los duelos individuales del domingo y después, sobre el campo, ovaciones exageradas tras el fallo de un ‘putt’. «Si te fijas en el público cuando jugamos en Europa, siempre hay silencio cuando ellos fallan y aplausos cuando nosotros ganamos un hoyo», comentó Westwood, quien asegura que el comportamiento agresivo del público estadounidense tiene un responsable, Paul Azinger.