El Teatro Campoamor se convierte hoy en el centro neurálgico del deporte y la cultura a nivel global.
Serena Williams, reciente galardonada con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, no solo recibe este reconocimiento por su brillante trayectoria, sino que también acapara la atención por su actitud desenfadada y sus gestos de admiración hacia el tenis español, centrados especialmente en Carlos Alcaraz.
La ceremonia, que será retransmitida hoy en directo por RTVE desde las 18:30, promete emociones y anécdotas que ya están recorriendo el mundo.
No es común ver a una figura de la talla de Williams soltarse la melena en público, pero esta vez lo hizo con gusto.
Después de una semana repleta de actividades culturales y encuentros con estudiantes y expertos, la estadounidense ha mostrado su lado más cercano, participando en charlas y protagonizando momentos memorables junto a otros premiados y la familia real española.
La expectación era enorme y Serena no ha decepcionado: su espontaneidad y sentido del humor han aportado un toque fresco al carácter institucional de la gala.
Al final terminara siendo una tradición de los Premios Princesa de Asturias el bailar al son de las gaitas a la puerta del Reconquista.
Este año, Serena Williams pic.twitter.com/V85mBA0VIJ— Dawlad (@J_Merino_B) October 23, 2025
La noticia ha corrido como la pólvora: Serena Williams se declara «fan incondicional» de Carlos Alcaraz. Lo ha repetido en varias entrevistas previas al evento, dejando claro que sigue atentamente la carrera del murciano e incluso lo llama antes de sus partidos para animarle. «Siempre le llamo cuando juega, para darle ánimos», ha confesado entre risas. Su admiración va más allá de las palabras; Williams vaticina que Alcaraz podría igualar e incluso superar el récord de Grand Slams de Novak Djokovic. «Es muy joven, tiene grandes rivales, pero claro que es posible. Los récords están para romperse», ha afirmado con la autoridad que otorga haber desafiado a la historia.
Alcaraz, quien este año ya suma ocho títulos, incluidos Roland Garros y US Open, es el gran dominador junto a Jannik Sinner del circuito masculino. El debate sobre su capacidad para superar a Djokovic, Nadal y Federer está más vivo que nunca. Aunque el propio Carlos reconoce que «es casi imposible romper los récords de Novak», no oculta su ambición ni su deseo de escribir una nueva página en la historia del tenis.
Sin duda alguna, uno de los momentos más destacados de esta edición de los Premios Princesa de Asturias ha sido la habilidad de Serena para sorprender y conectar con todos los presentes. Tras finalizar la ceremonia, la estadounidense no dudó en unirse a la celebración: se le vio bailando junto a los premiados y la familia real, provocando aplausos y risas entre los asistentes. Los vídeos del evento ya circulan por las redes sociales generando titulares ingeniosos. Williams demuestra así que el deporte necesita no solo talento y disciplina, sino también alegría y una pizca de locura cuando el momento lo permite.
Williams ha aprovechado su estancia en el Principado para abogar por igualdad y diversidad dentro del deporte. Ha recordado su lucha por la equiparación salarial así como por los derechos femeninos dentro del tenis. Su mensaje resuena con fuerza gracias a su impresionante palmarés compuesto por 23 Grand Slam y 98 títulos; una voz poderosa en una gala que celebra tanto los logros deportivos como el impacto social y cultural generado por los premiados.
Su paso por Asturias ha estado lleno de instantes singulares: desde encuentros con jóvenes deportistas locales hasta charlas improvisadas con expertos en deporte y sociedad. Todo ello culminó en una cena privada con los reyes y la princesa Leonor, quien no dudó en felicitar personalmente a la tenista por su contribución al deporte femenino.
