LIGA ENDESA, JORNADA 7

Maledon lo cambia todo y rescata al Real Madrid de Scariolo, que termina ganando al Bilbao Basket

Theo Maledon se convierte en el motor del partido con su energía ofensiva, mientras que Garuba se adueña de la pintura en el último cuarto, llevando al Real Madrid a una victoria de 82-70 sobre el Bilbao Basket

Scariolo
Scariolo. PD

El Real Madrid logró salir adelante en un partido complicado contra el Surne Bilbao Basket durante la jornada 7 de la Liga Endesa, con un resultado final de 82-70 que no refleja las dificultades que enfrentaron los blancos a lo largo de gran parte del encuentro celebrado este domingo 16 de noviembre en el Movistar Arena.

Esta victoria llega como un alivio tras una semana dura, marcada por dos derrotas consecutivas en Euroliga ante Valencia Basket y Panathinaikos, y permite a los de Sergio Scariolo mantener su condición invicta en casa, sumando así su sexta victoria en la competición nacional.

El encuentro comenzó con los blancos tomando la iniciativa gracias al acierto de Kramer y la calidad exhibida por Hezonja, quien junto a Maledon estableció las primeras diferencias en el marcador.

Con un parcial favorable de 23-16 al final del primer cuarto, todo parecía indicar que el equipo madrileño se encaminaría hacia una victoria sin mayores complicaciones.

No obstante, la realidad resultó ser muy distinta. El Bilbao Basket no tardó en mostrar sus credenciales, especialmente con la actuación del sueco Melwin Pantzar, antiguo canterano madridista ahora cedido por Unicaja, y del islandés Teitur Hlinason, ambos imponiendo un control defensivo asfixiante sobre los hombres de negro.

La revolución de Maledon cambia el destino del partido

Lo que vino después fue una debacle para los intereses madrileños. Tras dos triples consecutivos de Llull que parecían consolidar la ventaja (29-18), el equipo blanco se desmoronó tácticamente, perdiendo la brújula en ataque y cometiendo errores que los vascos supieron aprovechar sin piedad. Un parcial devastador de 0-9 puso de manifiesto las carencias defensivas del Madrid, lo que obligó a Scariolo a detener el partido. Los bilbaínos continuaban creciendo, dominando el rebote con autoridad (21-15 al descanso) y ejecutando sus sistemas ofensivos con precisión bajo las órdenes de Jaume Ponsarnau. El descanso llegó con Bilbao Basket por delante en el marcador, 39-43, coronado por un triple de Normantas que provocó los primeros pitos de una afición madridista desconcertada.

Las sensaciones eran desalentadoras para los blancos. Solo Hezonja, con 9 puntos, y Maledon, con 10, lograban salvar a Madrid de un desastre mayor durante esa primera mitad. La magia habitual de Campazzo brillaba por su ausencia, y se notaba la falta de aportes ofensivos por parte de Alex Len y Trey Lyles. La defensa era caótica; los triples no entraban (3 de 13 en el primer tiempo) y apenas registraron seis asistencias. En el bando vasco, destacaba Pantzar con 10 puntos, 4 rebotes y 2 asistencias, mientras que Hlinason se erigía como un muro defensivo casi impenetrable para los interiores madridistas. Al finalizar la primera mitad, el técnico merengue fue silbado al abandonar la cancha, un síntoma claro del descontento entre los aficionados.

El tercer cuarto comenzó sin que el Madrid encontrara respuestas inmediatas. El dominio seguía siendo para el Bilbao Basket, quienes llegaron a alcanzar una ventaja de ocho puntos (50-58) en el minuto 26 del partido; parecía que los vascos controlaban completamente los tiempos del encuentro. Con un imbatible Pantzar y un sólido Hlinason, además de la aportación problemática de dos triples por parte de Aleix Font, las cosas se complicaban aún más para los locales. La desaprobación resonaba nuevamente desde las gradas hasta que apareció en escena Theo Maledon, quien inició una transformación fundamental para cambiar drásticamente el rumbo del partido.

El base francés mostró su característica habilidad para sumar puntos sin necesidad de jugadas elaboradas; empezó a revolucionar el juego madrileño. Sus rápidas penetraciones provocaban faltas constantemente, obligando a sus rivales a jugar con mayor precaución defensiva. Al final del encuentro, Maledon había completado 11 tiros libres sin fallo alguno; una ejecución impecable que reflejaba su control mental en momentos críticos. Con un total de 17 puntos y una valoración sobresaliente de 23, se convirtió en el máximo anotador del duelo; aunque su verdadero impacto iba más allá de lo meramente numérico. Su presencia aceleró los ritmos del juego y contagió energía a sus compañeros.

Por otro lado, también brilló con luz propia Usman Garuba, pívot madrileño apenas mayorcito a los 23 años. Aunque sus estadísticas fueron modestas (9 puntos, 6 rebotes y 3 tapones en solo 15:24 minutos), su impacto fue monumental. Garuba se convirtió en una figura clave dentro del área durante ese último cuarto donde el Madrid permitió únicamente 8 puntos al Bilbao Basket. Su energía defensiva y capacidad para bloquear tiros transformaron completamente la ecuación defensiva blanca. Con un registro positivo (+13) durante su tiempo en pista, Garuba demostró por qué cuenta con tanta confianza entre los aficionados madridistas.

El asalto final y la consolidación de la victoria

Con empate a principios del tercer cuarto (63-62), el último período fue un ejercicio claro de superioridad para el Real Madrid. La defensa se volvió inquebrantable; no concedieron canastas sencillas mientras sofocaban las acciones rivales desde fuera del perímetro. En ataque, los blancos comenzaron a ejecutar jugadas más directas aprovechando las rápidas transiciones orquestadas por un incansable Llull que ya contaba con sus recién cumplidos 38 años pero seguía mostrando agilidad digna de un velocista. Además, apareció nuevamente un autoritario Tavares, quien completó mates tras rebotes ofensivos que calmaron momentáneamente al público presente.

El parcial del último cuarto fue contundente: 19-8 favorable al Madrid; esta diferencia reflejaba claramente cómo había cambiado la dinámica cuando finalmente decidieron apretar las tuercas. Maledon continuó siendo casi imparable; sus penetraciones talentosas le permitieron seguir sacando faltas constantemente. Con Campazzo, Deck y Tavares acompañándolo sobre la cancha junto al francés, cerraron cualquier resquicio para esperanzas visitantes. El Bilbao Basket llegó al final sin combustible emocional ni físico; especialmente tras perder a Darrun Hilliard (fractura nasal) y contar con Justin Jaworski apenas aportando (1 de 5 desde fuera). Este escolta estadounidense había brillado previamente anotando nada menos que 49 puntos en sus últimos dos encuentros; hoy quedó completamente neutralizado por una defensa blanca bien organizada.

Con esta victoria asegurada, el conjunto merengue mantiene su registro intacto: seis triunfos ya acumulados en esta temporada dentro de la Liga Endesa y reafirma su dominio inquebrantable dentro del Movistar Arena donde suma ya nada menos que 35 victorias consecutivas ligueras como local. Aunque no hubo lucimiento desbordante esta vez, lo cierto es que evidenciar esa capacidad reactiva cuando más lo necesitaban demuestra tanto la profundidad como experiencia acumulada por parte del equipo blanco ante momentos críticos.

Scariolo volvió a demostrar su maestría táctica realizando cambios estratégicos dentro del quinteto inicial (introduciendo nombres como Kramer o Almansa mientras daba descanso necesario a Len o Lyles) lo cual permitió encontrar soluciones defensivas efectivas necesarias ante este reto.

A pesar haber cometido hasta diecinueve pérdidas durante todo este encuentro —demasiadas para alguien como ellos— compensaron rápidamente gracias a haber lanzado treinta y tres veces desde línea personal frente solo dieciocho intentos realizados por Bilbao Basket; esta diferencia resultó ser clave para determinar quién se llevaría finalmente este duelo caliente.

En cuanto al apartado ofensivo: aunque solo acertaron cuatro triples entre veinticinco lanzamientos efectuados —un porcentaje muy bajo— demuestra cuánto dependieron esencialmente tanto interiormente como mediante penetraciones directas hacia canasta rival . Pero cuando realmente enfocaron esfuerzos sobre estos aspectos —especialmente durante ese último periodo— mostraron ser casi imparables.

Por otro lado, el equipo de Bilbao realizó una primera mitad digna mención positiva; demostrando así cómo incluso sin contar entre sus principales amenazas lesionadas pueden seguir compitiendo alto nivel. Pantzar culminó su actuación finalizando con catorce puntos, cuatro rebotes, y dos asistencias; mientras tanto, Hlinason contribuyó también anotando ocho puntos además ocho rebotes —números reflejan claramente importancia desempeñada dentro juego dirigido bajo mando Ponsarnau—. Sin embargo, fue precisamente falta consistencia momentos finales incapacidad mantener intensidad defensiva última fase les costó caro.

Proyección y pronósticos

Después de esta victoria, el Real Madrid recupera sensaciones positivas luego de una semana compleja vivida dentro Euroliga donde cayeron ante rivales fuertes. La capacidad de reacción mostrada hoy frente al Bilbao Basket indica claramente que poseen los recursos necesarios para competir en ambos torneos aunque la irregularidad durante esos cuarenta minutos sigue siendo aspecto pendiente a mejorar.

De cara a los próximos compromisos, la entrada de Maledon en el sistema ofensivo parece clave para desbloquear el ataque merengue. Su habilidad para generar ritmo y penetrar defensas ajustadas lo convierte en una arma letal, especialmente en partidos donde el rival ajusta todos sus sistemas defensivos. Garuba también ha demostrado mucho más que ser solo una promesa futura; su impacto en defensa gracias a su presencia bajo los tableros, lo convierten en un jugador capaz de marcar diferencias en los momentos cruciales.

A pesar de la derrota sufrida hoy, el Bilbao Basket deja Movistar Arena con la cabeza alta; su desempeño en la primera parte evidencia el buen camino recorrido, tal cual reconoció públicamente Ponsarnau después del enfrentamiento. La ausencia de Hilliard resulta notable sin embargo, el regreso del estadounidense y la continuidad mantenida por Pantzar Hlinason ofrecen posibilidades reales de mejorar la posición en la tabla.

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