Mourinho es alma consumida por dos grandes perversiones: un ego atroz, que con harta frecuencia cae en lo grotesco...
Que Mourinho no es santo de devoción del diario El País es algo ya sabido por todos. Ahí están las informaciones de su sección deportiva, con Diego Torres, azote del portugués, al frente, y que cuentan con seguidores y detractores por igual. Lo que no era tan habitual es que el propio rotativo de Prisa opine directamente para descalificar gravemente al entrenador de Setúbal–El alma de Mourinho–.
Así es, en la edición impresa de El País de este miércoles 26 de diciembre de 2012, en el apartado denominado ‘El acento’, perteneciente al bloque de Opinión, se le dedican estas lindezas:
Mourinho es alma consumida por dos grandes perversiones: un ego atroz, que con harta frecuencia cae en lo grotesco, y un resentimiento devorador contra quien no ría sus gracias e incontinencias; torvo en el ganar y ridículo en el perder. Para Su Mezquindad, el recto criterio de los demás es ininteligible. Por todo lo cual, si deja el fútbol español, allá él, que aquí pocos le echarán en falta; y si finalmente se queda, ya sabe lo que le espera
¿Qué serán pocos quienes lo echen en falta? Cierto es que la popularidad de Mourinho, ahora que tiene al Real Madrid a 16 puntos del Barcelona y enfrascado en una estéril polémica con un símbolo como Iker Casillas atraviesa sus momentos más delicados pero no es menos cierto que aún hoy mucha gente todavía recuerda que en el año 2012 que ahora termina ‘The Special One’ trajo la Liga y la Supercopa española a las vitrinas del Bernabéu y tan solo una fatídica tanda de penaltis ante el Bayern de Múnich apartaron a los blancos de meterse en la final de la Champions League.


