En el corazón de Udine, en un estadio Friuli que se vestirá de gala este miércoles a las 21:00 horas, París Saint-Germain y Tottenham saltarán al césped para escribir una página inédita en sus historias. La Supercopa de Europa, ese trofeo que ha visto forjar leyendas y dolorosas derrotas, aguarda a un nuevo dueño.
Para el PSG, rey de la última Champions League, la cita tiene sabor a revancha con la historia. La única vez que luchó por este título fue en 1996 y salió escaldado por una Juventus implacable: 1-6 en París y 3-1 en Palermo, en una final aún con formato a doble partido. Este miércoles, con Luis Enrique a los mandos, el conjunto francés pretende borrar aquel mal recuerdo. El técnico asturiano, que ya levantó la Supercopa en 2015 con el Barcelona tras un trepidante 5-4 al Sevilla en Tiflis, busca repetir la gesta con otra camiseta.
Il ne vous reste plus qu’une journée pour tenter de remporter le maillot 25/26 du Paris Saint-Germain !
Pour participer :
• Cliquez-ici : https://t.co/GtM6rA5ebG
• S’inscrire ou se connecter à son compte Paris Saint-Germain⚠️ Fin du jeu concours le 13/08/2025 pic.twitter.com/jvjW93kfMG
— Paris Saint-Germain (@PSG_inside) August 12, 2025
En cambio, el Tottenham encara un territorio desconocido. Campeón de la última Europa League, nunca antes había disputado esta final y se planta ante la posibilidad de estrenar su palmarés europeo con una pieza mayor. Ilusión les sobra; experiencia, no tanta. Pero en 90 minutos —o más, si el destino lo ordena— todo es posible.
Más allá de la batalla que ambos librarán, la Supercopa sigue siendo un escaparate del poderío de las ligas europeas. El Real Madrid domina el palmarés con seis títulos, uno más que Barcelona y Milan. Les siguen Liverpool (4), Atlético de Madrid (3) y un pelotón de históricos con dos o una conquista. Por países, España arrasa con 17 trofeos, seguida por Inglaterra (10) e Italia (9).
Esta vez, París y Londres se citan lejos de casa para buscar un trofeo que ninguno ha tocado jamás. Una final inédita, un estadio expectante y un título que puede cambiar la historia de cualquiera de los dos. El que gane, lo hará escribiendo su nombre por primera vez en la gran vitrina del fútbol europeo.

