Desde el Atlántico

Carlos Ruiz

Dieudonné, Sharon y la confusión sobre el concepto «antisemita»

Dos recientes hechos vuelven a poner de relieve la confusión sobre el concepto «antisemita». En una sorprendente (por las formas y el contenido) decisión, el Consejo de Estado francés ha avalado la prohibición administrativa del espectáculo del cómico francés Dieudonné. Sin entrar en la cuestión jurídica de fondo, por más que sea grave avalar la censura previa a la libertad de expresión, el Consejo de Estado avala su decisión con el argumento de que la obra representada es «antisemita». Poco después, ha muerto el ex-primer ministro israelí Ariel Sharon y algunas críticas al mismo son calificadas como «antisemitas». Muchos repiten este argumento que, a mi juicio, es incorrecto. Esa imprecisión es la consecuencia de no distinguir cuatro conceptos próximos, pero diferentes: semita, judío, israelí, sionista.

I. LA DECISIÓN DEL CONSEJO DE ESTADO DE 9 DE ENERO DE 2014
En su auto de 9 de enero de 2014, el Consejo de Estado francés se argumenta, para avalar la prohibición por el prefecto de Loira-Atlántico del espectáculo «El muro», de Dieudonné M’Bala M’Bala que

este espectáculo, tal y como está concebido, contiene expresiones de carácter antisemita que incitan al odio racial

II. «SEMITA» Y «ANTI-SEMITA» COMO CONCEPTOS RACIALES
Pero, ¿qué es lo semita?
El Consejo de Estado ya apunta (en relación a lo «antisemita» que es un concepto RACIAL.
Sin embargo, basta consultar el DRAE para comprobar que el significado de «semita» y «antisemita» está perturbado por consideraciones ideológicas.

En efecto, según el DRAE, «semita» significa

1. adj. Según la tradición bíblica, descendiente de Sem. U. m. c. s.
2. adj. Se dice de los árabes, hebreos y otros pueblos. U. m. c. s.
3. adj. Perteneciente o relativo a estos pueblos.

Si «semita» es lo relativo «los árabe, hebreos y otros pueblos» descendientes bíblicos de Sem, lo lógico sería, por tanto, que «antisemita» fuera el enemigo de «los árabes, hebreos y otros pueblos». Sin embargo, cual es nuestra sorpresa cuando comprobamos que para el DRAE «antisemita» es

1. adj. Enemigo de la raza hebrea, de su cultura o de su influencia. Apl. a pers., u. t. c. s.

Así pues, mientras que «semita» es un concepto primariamente racial que afecta a «árabes, hebreos y otros pueblos» que según la tradición bíblica son descendientes de Sem, sorpresivamente «antisemita» sólo es el enemigo de la «raza» hebrea (ya no de los «árabes» y «otros pueblos») y además de su CULTURA.

La RAE debería dar una explicación.

III. LO JUDÍO COMO CONCEPTO RELIGIOSO, CULTURAL Y GENTILICIO
Si acudimos nuevamente al DRAE veremos que «judío» aparece como un concepto RACIAL, RELIGIOSO Y GENTILICIO:

1. adj. hebreo (‖ del pueblo semítico que conquistó y habitó la Palestina). Apl. a pers., u. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo al que profesa la ley de Moisés.
3. adj. Natural de Judea. U. t. c. s.
4. adj. Perteneciente o relativo a este país de Asia antigua.

«Judío», por tanto, es, en primer lugar, un término gentilicio: el originario de Judea.
Ahora bien, ya sabemos que no todos los que profesan, ni profesaban, la religión de Moisés eran de Judea. Había miembros de esta religión, por ejemplo, en Galilea.
Sin embargo, con el tiempo se ha pasado a considerar que «judío» identifica al que profesa la ley de Moisés.
El problema es que esa religión es profesada por muchas personas que no son descendientes del «pueblo semítico» hebreo. Basta ver la composición actual de Israel para constatar que hay judíos provenientes de Rusia o Europa del Este (rubios), de Oriente Medio (morenos), de África (negros) e incluso hay judíos asiáticos.

Por tanto, es un error definir el término «judío»como «hebreo» o «semítico», pues es un concepto RELIGIOSO que alude, con precisión, a todos aquellos que profesan la ley de Moisés, SEA CUAL SEA SU RAZA, o sea, sean o no sean de raza semítica. Por tanto, «judío» no es un concepto racial, sino religioso y, por extensión, cultural.
Su significado gentilicio, muy importante hace miles de años, ahora es marginal.

IV. LO ISRAELÍ COMO CONCEPTO JURÍDICO-POLÍTICO
Diferente de lo «semita» y lo «judío» es lo «israelí».
Este es el único de los términos que aparece bien definido en el DRAE:

1. adj. Natural de Israel. U. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo a este país de Asia.

Conviene recordar que «Israel» se compone de Judea, Samaria y Galilea.

V. LO SIONISTA COMO CONCEPTO JURÍDICO-POLÍTICO
El de «sionista» es un concepto en gran medida ya superado pero que en su momento tuvo gran importancia.
«Sionista» era el partidario de la creación de un «Estado» «judío».
Desde la creación del Estado de Israel (definido como «Estado judío», aunque tenga ciudadanos que no lo son), el concepto de «sionista» ha quedado, en gran medida abandonado y, en este momento, se puede decir que el «sionista» no es tanto el partidario de la «creación» del Estado de Israel (pues ese Estado ya existe) cuanto el defensor del actual Estado de Israel.
Es notorio que hay defensores de ese Estado (que, con justicia, pueden ser llamados «sionistas») que ni tienen nacionalidad «israelí», ni son «semitas», ni profesan la religión «judía».

VI. POR QUÉ EL CONSEJO DE ESTADO CONFUNDE LO «ANTI-SEMITA» CON LO «ANTI-JUDÍO».
A la vista de lo anterior queda claro que las expresiones de Dieudonné no son tanto un ataque a los «semitas», y tampoco a los «israelíes» o a los «sionistas», sino a los «judíos».

Por ello, es exigible la máxima precisión para evitar confusiones:

– Existen «israelíes» que no son «judíos» (porque ni son de Judea ni profesan la ley de Moisés: hay israelíes cristianos, drusos o musulmanes).
– Existen «israelíes» que no son «semitas» (pues son judíos provenientes de razas y orígenes no semitas: etíopes, rusos, etc.).
– Existen «israelíes» que no son «sionistas» (hay dentro de Israel personas que no están de acuerdo con la existencia de este Estado)
– Existen «israelíes» que son «judíos» pero no «semitas» (es el caso de los israelíes que profesan la religión mosaica y son de raza caucásica como Sharon).
– Existen «israelíes» que son «judíos» pero no «sionistas» (de hecho algunos judíos ortodoxos, de nacionalidad israelí, consideran impía la creación del Estado de Israel).
– Existen «israelíes» que son «semitas» pero no son «judíos» (los israelíes árabes musulmanes o cristianos).

– Existen «judíos» que no son «israelíes» (por ejemplo, judíos norteamericanos o franceses: de hecho hay más judíos en USA que en Israel).
– Existen «judíos» que no son «semitas» (los que profesan la ley mosaica y son de raza negra, caucásica o china).

– Existen «semitas» que no son «judíos» (los árabes musulmanes o cristianos).
– Existen «semitas» que no son «israelíes» (los árabes).

– Existen «sionistas» que no son «israelíes».
– Existen «sionistas» que no son «judíos»
– Existen «sionistas» que no son «semitas»

El progreso de la humanidad se basa en la determinación de los conceptos.
Nada, absolutamente nada, se puede ganar de la confusión de conceptos.
Mucho se puede perder con la confusión de conceptos.

@Desdelatlantico

Autor

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental Universidad de Santiago de Compostela

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Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

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