La “preferencia nacional” es, por supuesto, constitucional
Que se pueda discutir la “preferencia nacional” en las prestaciones del Estado parece indicar que ha llegado el día, pronosticado por Chesterton en 1905, en que será preciso desenvainar una espada para probar que las hojas de los árboles son verdes en verano. Que no todos los derechos son iguales es algo que no sólo resulta comprensible