Desde el Atlántico

Carlos Ruiz

Dimisión de Horst Köhler: un inesperado y duro golpe al proceso de paz en el Sahara Occidental

Se acaba de anunciar por varios medios que Horst Köhler, Enviado Personal del Secretario General de Naciones Unidas para el Sahara Occidental, ha dimitido. Según los medios, por motivos de «salud». Esta dimisión supone un durísimo golpe al proceso de paz.@Desdelatlantico.

I: KÖHLER, EL CUARTO ENVIADO PERSONAL DE NACIONES UNIDAS QUE NO CONSIGUE VER CORONADOS SUS ESFUERZOS EN EL SAHARA OCCIDENTAL
La figura del «Enviado Personal» del Secretario General de la ONU para el Sahara Occidental se creó, por primera vez, en 1997, para superar el bloqueo entonces existente al proceso de paz para el Sahara Occidental auspiciado por Naciones Unidas. Desde entonces son cuatro los Enviados Personales que han sido nombrados:
James Baker III (1997-2004), gran peso pesado de la diplomacia internacional, ex-Secretario de Estado norteamericano, que consiguió grandes avances (los Acuerdos de Houston de 1997 y el «plan Baker» de 2003) pero que dimitió en junio de 2004 una vez que tras el atentado terrorista del 11-M el gobierno de Rodríguez Zapatero negara su apoyo al Plan Baker.
Peter van Walsum (2005-2008), diplomático holandés que no tuvo éxito en sus gestiones.
Christopher Ross (2009-2017), diplomático norteamericano que intentó reactivar el proceso pero que no encontró apoyo del Consejo de Seguridad para hacer frente al boicoteo practicado por Marruecos.
Horst Köhler (2017-2019), ex-presidente alemán y ex-director del FMI, que ha dimitido, supuestamente, por motivos de salud.

II. KÖHLER, EL ENVIADO PERSONAL QUE CONSIGUIÓ REAVIVAR LA ESPERANZA
El nombramiento de Horst Köhler como Enviado Personal del Secretario General de Naciones Unidas para el Sahara Occidental, consiguió reavivar la esperanza en el proceso de paz de Naciones Unidas para el Sahara Occidental. Después de que el diplomático norteamericano Christopher Ross terminara su mandato sin lograr apoyo político del Consejo de Seguridad para superar el bloqueo impuesto por Marruecos al proceso de paz, el 25 de mayo de 2017 (NO en julio, como dice el medio marroquí «Le Desk») el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, comunicó al presidente del Consejo de Seguridad su intención de nombrar a Horst Köhler como su nuevo Enviado Personal.
Aunque desde un primer momento Marruecos mostró su hostilidad hacia Köhler, Köhler pareció imponer su estrategia cuando en una tensa reunión del Consejo de Seguridad en agosto de 2018 tanto los Estados Unidos como Rusia le mostraron su apoyo. Ese apoyo de las grandes potencias me hizo pensar que quizá podríamos encontrarnos en la recta final del conflicto.

Köhler fue el segundo Enviado Personal en visitar el territorio ocupado del Sahara Occidental, tras haberlo hecho Christopher Ross. Pero ha sido pionero en dos aspectos:
1) Por un lado, ha sido el primero en tratar con responsables de la Unión Europea y de la Unión Africana sobre el asunto.
2) Por otro lado, ha sido el primero en lanzar un formato de mesa redonda agrupando a las dos partes en el conflicto (Marruecos y Frente Polisario) y a dos de los Estados vecinos (Mauritania y Argelia). Con este formato celebró dos mesas redondas en Ginebra, una el 5-6 de diciembre de 2018 y la otra el 21-22 de marzo de 2019.

III. ¿Y AHORA?
La dimisión de Köhler, oficialmente, se debe a motivos de salud. Esto es lo que se ha comunicado por los medios. De entrada, podemos cuestionar si esta es la verdadera razón. En su comparecencia pública tras el encuentro de Ginebra, el 22 de marzo de 2019, hace dos meses, Köhler no parecía padecer problemas de salud. ¿Tenía ya entonces algún problema que ahora se ha agravado o requiere de un tratamiento más intensivo? Si es así, la dimisión tendría como causa, simplemente, la mala fortuna.
Podría ser también que la alusión a la «salud» haya sido un expediente para ocultar las verdaderas razones que podrían ser otras.
En su reciente resolución 2468, de 30 de abril de 2019, hace menos de un mes, el Consejo de Seguridad observó «la intención del Enviado Personal de invitar a Marruecos, el Frente POLISARIO, Argelia y Mauritania a que vuelvan a celebrar reuniones con el mismo formato», lo que indicaría que en esa fecha el Enviado Personal no tenía los problemas de salud que ahora se alegan. En esa misma resolución el Consejo de Seguridad alentaba a que el diálogo permitiera retomar las negociaciones. Ese proceso queda interrumpido en un momento crítico.
Nada más conocerse la dimisión de Köhler, el Frente Polisario ha emitido un comunicado en el que urge al Secretario General a que nombre un nuevo Enviado Personal para que su marcha no sea utilizada por Marruecos para dilatar o hacer descarrilar el progreso hecho desde que Köhler consiguiera que en diciembre de 2018, por primera vez desde 2008, Marruecos y el Frente Polisario se sentaran en la misma mesa para hablar de la solución del conflicto. El requerimiento del Frente Polisario, muy significativamente, no se ha hecho por Marruecos en su declaración tras la dimisión de Köhler. Esto significa que a partir de este momento, Guterres asume la responsabilidad histórica sobre el éxito o el fracaso del proceso de paz y de las consecuencias que ello conlleve.
En este momento de vacancia del puesto del Enviado Personal, la Unión Africana debe, urgentemente, retomar su papel en el conflicto para evitar, precisamente, que la falta de un Enviado Personal se pueda utilizar para dilatar el asunto.

Autor

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental Universidad de Santiago de Compostela

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Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

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