Desde el Atlántico

Carlos Ruiz

Felipe VI vuelve a tener la palabra

El fracaso de la investidura del Doctor Pedro Sánchez Pérez-Castejón el día 25 de julio de 2019, festividad del Apóstol Santiago, patrono de España, sitúa de nuevo al rey Felipe VI en el centro del proceso político. Corresponde al rey decidir si deja que pase el plazo de dos meses para la convocatoria de elecciones anticipadas o intenta una nueva propuesta de candidato a la presidencia del Gobierno para evitar estas nuevas elecciones.
@Desdelatlantico..

La nefasta herencia de Mariano Rajoy Brey sigue pesando. El desastre gubernamental de Rajoy que provocó su fracaso en las elecciones de 20 de diciembre de 2015, en las que perdió la mayoría absoluta, inició un período de inestabilidad política que aún continúa. El fracaso de la investidura de Sánchez el 25 de julio no es sino un episodio más de ese ciclo que aún no se ha cerrado.

Tras el fracaso de la investidura el 25 de julio de 2019, el rey Felipe VI vuelve al centro del proceso político. Son varios los interrogantes y las posibilidades que se abren en torno a la actuación de Felipe VI.

1) En primer lugar, el rey Felipe VI debe decidir si realiza una nueva propuesta de presidente del gobierno o deja pasar el plazo constitucional de dos meses a contar desde el 25 de julio para que el 25 de septiembre se convoquen nuevas elecciones generales. Mi opinión es que el rey debería intentar una nueva propuesta.

2) En el caso de que el rey Felipe VI se decida a formular una nueva propuesta de presidente del Gobierno, la segunda cuestión es si volverá a proponer a Sánchez como candidato. En tal caso, el rey debería verificar, en las consultas previas, qué partidos de los que se han abstenido o han votado en contra el 25 de julio, votaría ahora a favor de Sánchez y si esos votos favorables serían suficientes para que prosperara una investidura. Recordemos que en febrero de 2016, el Psoe y Ciudadanos acordaron un pacto de gobierno con Sánchez de candidato: ¿sería posible que ambos partidos, que ahora suman mayoría absoluta, se pusieran de acuerdo en un gobierno de coalición para defender un programa similar o muy parecido al de febrero de 2016?

3) En el caso de que el rey Felipe VI se decida a formular una nueva propuesta de presidente del Gobierno, y en el caso de que no proponga a Sánchez, cabría preguntarse si no sería procedente que propusiera a Pablo Casado Blanco. Recordemos a este respecto que, después de haber propuesto a Rajoy en enero de 2016 (propuesta que, escandalosamente, Rajoy rechazó), el rey propuso en febrero a Sánchez, sin que su investidura prosperara, en marzo de 2016 precisamente por la oposición de Podemos.

4) Finalmente, cabe preguntarse si Felipe VI podría presentar a alguien del Psoe que no sea el Doctor Sánchez o a un candidato independiente para liderar una “gran coalición” que pueda sumar la mayoría absoluta de votos y dar estabilidad política al gobierno en un momento importante. En tal caso la cuestión es la de quien podría ser propuesto para ese cargo. Si se pensara en alguien del Psoe, minoría mayoritaria, se podría indagar si Felipe González Márquez o Alfonso Guerra González estarían dispuestos a aceptar el cargo. Si se optara por un «independiente» habría que indagar qué persona, de altas cualidades morales y capacidad política, podría asumir esta responsabilidad.

CONCLUYENDO, creo que Felipe VI no debe dejar pasar este plazo de dos meses y debe actuar para formular nueva o nuevas propuestas de candidatos y, a ser posible, lograr la estabilidad política que provocó el desastre de Rajoy. España lo necesita.

Autor

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental Universidad de Santiago de Compostela

Recibe nuestras noticias en tu correo

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

Lo más leído