(PD/Agencias).- Sólo para funcionarios públicos y trabajadores de empresas. Las vacaciones pagadas comenzarán a ser reconocidas en China para un selecto club si prospera el borrador sobre la nueva normativa laboral que actualmente prepara el gobierno, según informa en su web el periódico Shanghai Daily.
Lejos de ser prometedor, el texto sólo reconoce el derecho a cinco días libres remunerados durante los diez primeros años de vida laboral; a diez días cuando se supere la década hasta alcanzar un límite previsto de 15 días de vacaciones remuneradas después de 20 años de trabajo.
Una ley defiende la existencia de ese derecho desde hace 12 años, pero la ausencia de una regulación específica impide su aplicación.
Desde este lunes y hasta el próximo 16 de noviembre la Oficina de Asuntos Legales, dependiente del Consejo de Estado (ejecutivo), estará abierta a las propuestas particulares, según el rotativo. Aunque es un importante avance en los derechos de los trabajadores chinos, la mejoría no puede definirse exactamente de espectacular.
El diario ha aclarado que no es necesario haber trabajado siempre para el mismo empleador, con un año bastará, aunque no ha especificado si el cómputo de años se realizará desde la entrada en vigor de la ley o según la vida trabajada de cada ciudadano.
Además, indica, los empleadores no podrán ofrecer como días pagados los incluidos en las «semanas doradas» de vacaciones (tres días que se suman a otros cuatro correspondientes a dos fines de semana con ocasión del Año Nuevo Chino, el Día del Trabajo y el Día Nacional).
Establecidas al principio de esta década, las «semanas doradas» han hecho correr ríos de tinta, ya que aunque inicialmente se consideraron una gran idea que permitía a los chinos viajar por el país y, de paso, aumentar el consumo interno, en los últimos años las críticas se han multiplicado porque el flujo de turistas es tal que las comunicaciones e infraestructuras nacionales no pueden absorber la demanda, los precios se disparan y muchos empiezan a optar por quedarse en casa. La aprobación de una norma específica que establezca el número de vacaciones contribuiría, pues, a acabar también con el debate.
