Teresa Ribera, actual vicepresidenta tercera del Gobierno, podría ser nombrada comisaria europea.
La posible llegada de Ribera a la Comisión Europea no solo despierta dudas sobre cómo gestionaría la industria, especialmente en un momento crítico para la economía europea, además tememos que sus políticas trasnochadas y sectarias agravarían la situación de la industria europea, que ya se encuentra debilitada, aumentando los retos para su recuperación y competitividad.