El ser humano siempre ha sido una especie previsora por naturaleza. Y es que ya lo dice el dicho: hombre prevenido, vale por dos. Por todo ello, nuestra capacidad de ahorrar se ha convertido en todo un recurso financiero con el que ganar en seguridad, independencia y, sobre todo, tranquilidad. Algo que, como os podéis imaginar, al final acaba repercutiendo en nuestro propio bienestar personal. Resultando, en muchos casos, todo un salvavidas ante semejante coyuntura social y económica. No obstante, ¿qué pensarías si te decimos que dichos ahorros pueden tener un propósito con el que, más allá de garantizar recursos futuros, obtener beneficios? Fondos de inversión, carteras gestionadas, seguros de ahorro… A continuación, nos centramos en éstos y otros términos con los que dar, precisamente, un productivo propósito a tus ahorros en 2024.
Seguros de ahorro
¿Construir un colchón financiero? Nadie dijo que fuera fácil. No en vano, y más allá de cualquier decálogo del buen ahorrador, guardar parte de nuestros ingresos como previsión de futuro suele ser una tarea que requiere altas dotes de malabarismo circense. Más aún si cabe cuando la renta de muchos hogares roza lo inhumano. Por todo ello, cobran más valor productos como el seguro o fondo de ahorro. Una herramienta de inversión ofertada, y aquí radica su singularidad, por una aseguradora. Y es que en dicho rasgo definitorio reside, precisamente, su principal ventaja competitiva. Y es que, al ser ofertada por una aseguradora, nos puede ofrecer un plus de seguridad.
Por si fuera poco, los seguros de ahorro añaden una rentabilidad procedente de la propia inversión de capital realizada. Y no lo hacen de cualquier forma. No en vano, al proceder de una aseguradora otorgan un extra de tranquilidad y confianza muy a tener en consideración. Ofreciendo, por el camino, interesantes rentabilidades con las que sacar el máximo partido a nuestros ahorros, o al menos a parte de ellos, de una forma clara, concisa y sin letra pequeña.
Fondos de inversión y carteras gestionadas
Y seguimos centrados en fórmulas con las que tratar de sacar el máximo partido y rendimiento a tus ahorros. En esta ocasión, nos paramos en los fondos de inversión y carteras gestionadas . Ambos pueden entenderse como diversos tipos de productos y servicios de inversión que se adaptan a cada tipo de persona, o perfil de riesgo, con el único fin de sacar provecho a sus ahorros. En relación a los fondos de inversión, podemos decir que existe una amplia variedad de tipos a nuestra disposición:
1- Fondos solidarios.
Son los que, a partir de la suscripción de participaciones, nos permiten invertir en diversos proyectos de carácter e índole solidario. Es decir, pone el foco de atención, al menos el económico, en empresas cuyo principal cometido es medioambiental o social. Logrando obtener cierta rentabilidad mientras aportamos nuestro granito de arena para con el medioambiente o la sociedad.
2- Fondos perfilados.
En esta ocasión hablamos de fondos de inversión que se adaptan al perfil de riesgo de cada ahorrador teniendo en cuenta factores que van desde el capital disponible, hasta el estado del mercado, la rentabilidad o el propio riesgo a asumir. Es decir, se asignan activos en función del propio inversor.
3- Fondos monetarios.
Los fondos monetarios hacen referencia a un tipo de fondo que centra la inversión de capital en diversos activos financieros a corto plazo. ¿El resultado? Menor rentabilidad, pero mayor liquidez y riesgo bajo.
4- Fondos a largo plazo.
Como os podéis imaginar, los fondos a largo plazo hacen referencia a inversiones sobre valores del mercado de capital con plazos superiores al año. Se trata de fondos que pueden otorgar una mayor rentabilidad porque pueden aprovechar el potencial de revalorización de los mercados con el transcurso de los años. Destacando los que inciden sobre bonos, futuros de materias primas o divisas.
¿Os suena todo a chino? No os preocupéis. Para estos casos existen las carteras gestionadas. Hablamos del servicio de gestión discrecional de carteras, que permite que agentes especializados se encarguen de gestionar, y diversificar, nuestra cartera de inversiones. Es decir, son los profesionales los que se encargan de gestionar los riesgos y tratar de buscar el mejor rendimiento posible para nuestros ahorros. Una opción que, como os podéis imaginar, es perfecta para quienes no quieren complicarse la vida. Ya sea por falta de conocimientos y experiencia, o simple y llanamente, por falta de tiempo. Ganando, por otro lado, en tranquilidad al dejarlo todo en manos de expertos.
En la diversificación está el gusto
Fondos de inversión, seguros de ahorro, carteras gestionadas… Lo que está claro, y ello es algo que debe haber quedado meridianamente claro a estas alturas del artículo, es que tus ahorros cuentan con un enorme potencial que puede ser invertido en múltiples productos tan atractivos como diferentes y flexibles. Pudiendo adaptarse a cualquier perfil de riesgo de una forma tan pasmosa como efectiva.
Por todo ello, hablamos de instrumentos financieros cada vez más populares. No en vano, el valor de los fondos de inversión en nuestro país se acerca a los 600 mil millones de euros. Alrededor del 50% del PIB anual español. Sin lugar a dudas, y no podemos encontrar mejor conclusión para este texto, los fondos de inversión se erigen como una de las mejores alternativas para tratar de rentabilizar tus ahorros sin correr riesgos innecesarios.

