La incertidumbre sigue marcando el día a día de la empresa
La crisis económica se ha comido de un plumazo cerca del 10% del tejido empresarial. Esta no es más que la consecuencia del continuo chorreo de parados mes a mes, cuyos dramas personales, en muchas ocasiones esconden el cierre de muchas empresas y la quiebra de numerosos trabajadores autónomos, lo que ofrece en su conjunto un panorama aterrador.
Desde diciembre de 2007 la maltrecha situación de la economía española ha obligado a echar el cierre a un total de 125.421 empresas, lo que supone que casi el 10% del tejido empresarial ha desaparecido debido a la crisis. Sin embargo, la dureza de la crisis no se ha manifestado en cada una de las comunidades españolas de la misma forma.
MURCIA LIDERA EL RÁNKING
En concreto, Murcia lideró el ranking al perder 7.569 empresas desde el último mes de 2007, o lo que es lo mismo, ha destruido empresas a un ritmo del 16,1%. Comunidad Valenciana y Canarias le precedieron, con 22.830 y 8.669 empresas cerradas, respectivamente.
Por el contrario, Islas Baleares ha incrementado su tejido empresarial pese a las dificultades económicas, con 6%. Otras regiones como Cantabria o Asturias han sufrido un menor deterioro con respecto a la media nacional, al perder 557 y 1.259 empresas, respectivamente, según se desprende del indicador Avance del Mercado Laboral de Afi-Agett.
LEVE MEJORA
Una vez concluida la fase más virulenta de la crisis, todas las comunidades, con la excepción de Canarias, Madrid y País Vasco, han visto aumentado su número de empresas en los siete primeros meses del año.
La media nacional ha aumentado su tejido empresarial a un ritmo del 2% hasta julio, es decir, se han creado 25.532 empresas. También esta tímida mejora se hace patente en el mercado laboral.
Como aproximación a la encuesta de población activa (EPA), la patronal de empresas de trabajo temporal estima que la tasa de desempleo descendió al 19,6% en julio, frente al 20% registrado en el mes anterior, según el indicador de coyuntura que excluye a los parados inmersos en un ERE y a los que cuentan con un contrato de modalidad fijo-discontinuo.
Para noviembre, Afi-Agett prevé que se produzca una caída de la ocupación hasta los 18,4 millones de ocupados, con un ritmo interanual de caída del empleo del 1,1%.
La patronal de ETT’s precisa que los sectores que aportan mayor valor añadido son los que tiran de la creación de empleo, por lo que estima que serán los servicios avanzados y los destinados a la exportación los que deberían tomar el relevo de las constructoras, que ahora continúan acelerando la caída del empleo.
Afi-Agett también recoge la encuesta de coyuntura laboral del Ministerio de empleo marcará un mínimo crecimiento del 0,1% de media nacional, dentro de un escenario en el que los empresarios de ocho de las 17 comunidades optarían por mantener o incluso recortar sus plantillas.
«La incertidumbre sigue marcando el día a día de la empresa. Era el momento de apostar por una reforma laboral ambiciosa, que actuase de pleno sobre los dos grandes problemas de nuestra economía: la flexibilidad interna de las empresas y la reducción de la injustificada dualidad que padecemos»
Son palabras del presidente de Agett, Francisco Aranda, que se ha sumado a las críticas a la reforma laboral, aprobada definitivamente el jueves pasado.

