Gobierno vasco confía en que la reapertura de la ACB permita a la planta recuperar la actividad «normalizada»

El Gobierno vasco se ha felicitado por el reinicio de la actividad de la Acería Compacta de Bizkaia (ACB), propiedad de ArcelorMittal, el próximo 9 de septiembre y confía en que permita a la planta, ubicada en Sestao, «recuperar una actividad normalizada a lo largo de los próximos años».

El objetivo es que, «no sólo se mantenga el número de empleos (unos 150) y esa actividad mínima en estos momentos (unas 10.000 toneladas), sino que se pueda aumentar el número de empleos y se aumente la capacidad de toneladas producidas».

La consejera vasca de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantxa Tapia, ha ofrecido una rueda de prensa, en la que ha insistido en la necesidad de trabajar conjuntamente para que la actividad que se retomará en septiembre conlleve a un aumento de la competitividad de la fábrica, orientándola hacia productos de mayor valor añadido y, así, sea «de largo plazo y de largo alcance».

Para ello, ha mostrado la voluntad de «colaboración» del Gobierno vasco, aunque ha hecho hincapié en que tendrá que ser, siempre con la «implicación» de la propia empresa.

La consejera ha valorado «el esfuerzo» de los trabajadores para que las negociaciones hayan podido desembocar en la reapertura de la planta de Sestao, así como el de la dirección local de la planta y el de las diferentes instituciones implicadas, incluido el propio Gobierno vasco.

En este sentido, ha subrayado el trabajo «fluido» que ha mantenido su Departamento con los trabajadores de la ACB, así como con la dirección de la empresa que, según ha reconocido, ha sido algo más «complejo», seguramente porque la fábrica pertenece a una multinacional.

A juicio de Tapia, ha sido posible un desenlace feliz porque «la empresa sabe perfectamente cual ha sido la postura del Gobierno» y «cuales son nuestras exigencias para poder acceder a las ayudas que habíamos ofrecido», por una parte, pero también por «las medidas que se están adoptando en Europa, y la propia mejora del mercado del acero».

AYUDAS PUBLICAS

La máxima responsable de la política industrial del Gobierno vasco ha incidido en que las ayudas que ofrecerá el ejecutivo vasco a la ACB serán «siempre en concurrencia competitiva». Es decir, «no hay un preacuerdo respecto a cantidades ni a proyectos» y dichas ayudas serán en base a programas de 2017, puesto que los de 2016 se encuentran ya cerrados.

Los proyectos subvencionables a los que se presentará la acería sestaoarra están relacionados con la mejora de la formación de los trabajadores y con la mejora de la eficiencia energética, así como con las actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i).

Si éstos son bien valorados en las diferentes convocatorias del Gobierno vasco, recibirán ayudas públicas por un montante equivalente, como máximo, al 25% de la inversión total, según ha explicado Tapia, que ha remarcado especialmente que, por tanto, la inversión de la multinacional tendría que ser, como mínimo, del 75% del total de cada iniciativa, exactamente las mismas condiciones aplicables al resto de empresas.

La consejera ha destacado que este esfuerzo inversor por parte de la compañía significa que tiene un «proyecto de largo plazo» y una «implicación» y que, «a partir de ahí, el gobierno también se implica en unas ayudas». «Pero requiere de unas inversiones importantes por parte de la empresa que tienen que quedar acreditadas y demostradas», ha reiterado.

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