Marc Zuckerberg está pensando en Europa. El creador de Facebook mira al viejo continente para poder nutrir a su futuro metaverso de los elementos que necesita para convertirse en el futuro de internet. La evolución en torno a su mundo virtual, en el que se podrá interactuar como en la vida real, parece ser el proyecto al que todo el planeta mirará en los próximos años. Aunque para eso primero tiene que completar su creación. El primer paso lo ha dado renombrando a su red social estrella como Meta, en una clara referencia a ese próximo objetivo que tiene en mente el neoyorquino.
El siguiente es el de encontrar empleados cualificados para poder llevar a cabo ese trabajo, pero repasando datos sobre su multinacional podemos ver que ha estado preparando el terreno últimamente. A su oficina de investigación en la ciudad irlandesa de Cork sumó un centro de investigación de ética en Alemania y un laboratorio de investigación sobre inteligencia artificial en Francia. Y como el estadounidense no da puntada sin hilo parece que se ayudará de todas estas articulaciones para buscar un total de 10.000 empleados que puedan propiciar el nacimiento del metaverso. Ya lo hizo con su plataforma Decentral Games y quiere seguir los mismos pasos.
Decentraland es una plataforma de realidad virtual cimentada en base a la tecnología blockchain y en la que se opera con criptomonedas. Tras su fundación en 2019, en mayo del año pasado ya realizó otro gran avance como el de abrir el Atari Casino, un elemento con el que está dando empleo a muchas personas. Allí hay crupieres que están trabajando de manera virtual para el casino, como acompañantes de todo lo relacionado con la novedad del juego en vivo, pues es lo que viene demandando más personal y un mayor peso en la industria. Se trata de la mejor representación de la gran labor de ocio que pueden aportar para el cliente en la red.
A través de las redes de Decentral, Zuckerberg captó a decenas de trabajadores dispuestos a desempeñar estas labores y desde entonces esta especie de juego de rol en línea no ha hecho más que crecer. Con el metaverso la mano de obra empleada va a ser diferente, pero todo irá relacionado con el mundo de internet. Desde desarrolladores web hasta expertos en ciberseguridad, pasando por ingenieros de software, ingenieros de telecomunicaciones y diseñadores 3D. Número de puestos que podrían llegar a multiplicarse cuando la plataforma tome forma.
El metaverso de Facebook (ahora Meta), explicado por Mark Zuckerberg: "Imagina ponerte las gafas, estar en tu casa y ver lo que más quieres recreado de forma virtual". pic.twitter.com/4e5JN27Ppj
— El HuffPost (@ElHuffPost) October 28, 2021
¿Por qué el viejo continente?
Como decimos, es complicado pensar que las pretensiones de Zuckerberg no van bien apuntaladas hacía una visión comercial futura. Pero quien puede rechazarle cuando ofrece un número de puestos de trabajo tan elevado, sabiendo además que Europa puede ser su mejor aliado en esta industria. Desde Facebook confían en conseguir grandes objetivos de la mano del gran continente a sabiendas de que el gran mercado de clientes que tiene en este territorio le va a ver como muy buenos ojos. De cara a los inversores podría ser un movimiento digno de un gran jugador de ajedrez.
La Unión Europea es en estos momentos un seguro en lo que al sector tecnológico se refiere, entre otras cosas porque la formación que se da en el sector universitario es uno de los factores en los que más se habrían fijado desde Estados Unidos. Los cambios más influyentes de la industria y los grandes desarrollos en tecnología llegan desde países como España, Italia o Países Bajos. De ahí quiere pescar el metaverso, sobre todo porque en temas de privacidad y valores está muy bien blindada. Seguramente mucho más que Zuck, del que todo el mundo sabe ya el tratamiento que ha hecho en el pasado de la información confidencial de sus usuarios.
Pero también otra realidad expone que todo lo que toca lo convierte en oro. Los terrenos adquiridos en Decentraland como inversión fueron adquiridos por un precio que ronda los dos millones de euros. Desde entonces el precio de las parcelas en la plataforma ha aumentado cuatro o cinco veces su valor. Números que hablan de la capacidad de influencia que tiene Facebook, la nueva Meta, en todo lo que le rodea. Desde entonces Decentraland se ha popularizado como la espuma. Con el metaverso podría llegar a pasar algo similar, siempre sea capaz de cumplir con lo prometido.

Hablamos de una capacidad de inmersión en ese nuevo mundo que será capaz de estimular nuestras emociones a través de aparatos preparados para ello. Nos referimos al uso de gafas de realidad virtual, dispositivos faciales y corporales capaces de detectar nuestros movimientos y conseguir que nuestro avatar los recree en tiempo real, o guantes que nos estimulen el sentido del tacto. Solo así se podría impedir que los más escépticos compararan esta forma de relacionarse con la de estar detrás de una pantalla charlando con amigos.
La parte de la descentralización de todo el contenido del metaverso y el de convertir cada accesorio en algo único es la que los usuarios compran. Quien sabe si nuestro trabajo, nuestras relaciones, nuestro ocio o nuestras compras dentro de veinte años se realicen a través del programa de Zuckerberg. Desde luego que promete y mucho.

