El Tocadiscos de Biegler

Pablo G. Vázquez

A lo hecho, puchi.

Es un clásico: «pasa tú primero, no vaya a ser que haya disparos y éstos me alcancen a mí».

El  «Puchi» que llamaba a la resistencia civil pacífica, que pedía a sus propios funcionarios que desoyeran las órdenes de Rajoy, es el mismo que ha salido por piernas a Bélgica para pedir asilo territorial flamenco por mor de una supuesta «persecución política» (siguiendo el impagable ejemplo que nos dejaron los etarras). Ni que conociera el texto de la querella de la Fiscalía (querellón brutal).

El autovictimismo cobarde, irresponsable, deformador de la realidad que se presenta así mismo como El-Bueno de la película, sin ápice alguno de autocrítica. Un clásico, vamos. Es la verdadera épica del victimismo puigdemita.

Lo penoso realmente de todo esto es que hay ciudadanos de a pie que hasta ponen en peligro a sus hijas en pos de la arcadia prometida. En fin.

Calderón de la Barca dejó escrito en su obra «La hija del aire» que al sedicioso no se le deberia honrar puesto que ello sería hacer «al delito consecuencia».

Confiemos en una rápida extradición con destino a la.Audiencia nacional.

A cuidarse, meus.

PGV.

 

 

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Pablo G. Vázquez

Analista Investigador Derecho / Sociedad / Política / Economía

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