El Acento

Antonio Florido

¿CÓMO SERÁ 2021?, por José Antonio Amunátegui

¿CÓMO SERÁ 2021?

Por redes sociales se propagan voces de pitonisos anunciando que estamos en la antesala del juicio final. Las teorías de conspiración han hecho su tarea, han espantado a la humanidad, le han quitado esperanza y futuro, la han asustado de traer hijos al mundo o de gozar la aventura de proyectar la vida. Obviamente, los niños y jóvenes han sido afectados por esta inyección masiva de paranoia… ¿Sin esperanza en su propio futuro? Aquí se ha cometido, con nuestra única esperanza, un crimen atroz. ¿Pueden los jóvenes abrirse camino en medio de este desastre? Veamos.

Pues bien, hoy las voces jóvenes tallan esperanza en el aire, en los pavimentos. En Dublín los intentaron sacar de las calles y el mundo entero pateó traseros defendiéndolos. Nadie imaginó que unos pocos “buskers”, jóvenes cantantes callejeros, habían calado tan hondo en millones de personas dispersas por el orbe: Padraig Cahill, Cuan Durkin, Allie Sherlock, Mia Black, Seamus Harty, Rosie Byrne, Riaghan Bordman; aunque algunos son menores de 13 años ya son grandes artistas y “buskers” de esperanza. De Japón se elevó la voz de los colosales pianistas Hayato Sumino (Cateen) y Masaya Kamei (“Amazing”); desde el suroeste de Londres Cai Thomas… Cantan esperanza y consuelo con talentos que se creían extintos. He aquí la grandeza humana.

Pero una canción sinceró temores y rebeliones con desgarradora franqueza: el belga Loïc Nottet subió “Mr/Mme”, un grito pidiendo oxígeno para su alma; sin espacio para réplica, sólo dejó a la humanidad la vía de la vergüenza. Aunque recomiendo escucharle con tiempo para meditar, adelanto un par de estrofas: “Alors, vas-y j’te dis tout sur le drame que j’vis au quotidien, en enfer. Voilà où j’suis. J’voudrais m’en aller, m’évader loin de tout, de ce monde de fous, et partir je n’sais où. Ce monde m’étrangle, m’écrase et me brûle, me détruit, m’empêche de vivre dans ma bulle. Alors, j’voudrais partir loin de tout, juste m’enfuir. Laisse-moi courir loin, laissons ce monde à bannir”. Voces como éstas nos recuerdan que los artistas son sagrados porque profetizan.

Jóvenes argentinos en Barcelona, entre ellos Fede Zambrino Knoop (que nos visitó y actuó junto a sus padres una maravillosa obra familiar), quedaron en situación complicada por el COVID, pero resistieron, y se permitieron refrescarnos abriendo una ventana (Fase 3) al mundo verdadero escondido detrás de tanta mentira. Aquí en Curicó, también, el Colegio Intercultural Alessandri, consiguió celebrar una licenciatura “no presencial” fantástica, transmitida por internet (J.C. Núñez); fue un punto de encuentro y abrazo entre personas, familias, hasta desde otros países… A los jóvenes no se les puede quitar esperanza, luchar contra la adversidad está inscrito en su genética, nadie puede atajar aguas tan caudalosas. Con ellos siempre hay esperanza.

El adulto, en cambio, más allá de emociones y pasiones, quiere respuestas racionales y argumentales a sus terribles preguntas: ¿Vivimos el fin de una civilización o del Estado moderno, desbordados por una marea llamada “globalización” que concentró poder político y económico? ¿Es fenómeno causado por una red que ha hecho añicos el antiguo significado de nuestros códigos jurídicos? ¿Es sólo una pequeña “crisis de identidad” humana, o es una tragedia donde obscuros poderes someterán a la humanidad entera? Al adulto le cuesta la esperanza.

La lógica nos indica que ningún agorero puede decir con precisión qué está pasando; en medio de tanta noticia falsa (globos sonda), poco se transparenta sobre la mano que golpea a la humanidad, sobre la naturaleza de ese odio escandaloso, y sobre la baja posibilidad humana de atajar la descomposición. Pero esa misma lógica nos muestra que no somos ganado de feria; todo lo que ocurrirá hoy y mañana es no más ni menos que obra nuestra. Podemos destruir, y vaya que lo hemos hecho, pero también podemos construir. Ahora es muy importante comprender que 2021 será obra de nuestra acción o de nuestra omisión. ¿Qué haremos esta vez?

No habrá varitas mágicas, no se abrirán cielos ni infiernos. Ocurrirá lo que las mayorías decentes quieran que ocurra, y no lo que las minorías indecentes perpetren, pero esas mayorías decentes deben dejar de actuar como borregos que obedecen a pastores buenos; cuando la humanidad es encerrada en corrales, siempre es porque no es libre, su líder no es buen pastor sino lobo, y el corral está dentro del matadero. En este año 2021 sobran los infantiles platos de lentejas y ropas amarillas: es un año para salir de nuestra adolescencia humana, a asumir el paquete completo de responsabilidades adultas con nuestros semejantes y nuestro medio ambiente. JAAO

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Autor

Antonio Florido

Antonio Florido nació en Carmona (España), en 1965. Estudió Mecánica, Ingeniería Industrial y Ciencias Políticas. Aunque comenzó su oficio de escritor con la poesía, reconoce que se sintió tan abrumado por la densa humanidad de este género que tuvo que abandonarlo

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Antonio Florido nació en Carmona (España), en 1965. Estudió Mecánica, Ingeniería Industrial y Ciencias Políticas. Aunque comenzó su oficio de escritor con la poesía, reconoce que se sintió tan abrumado por la densa humanidad de este género que tuvo que abandonarlo

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