Aunque ésta es muy diferente, no es lo que ustedes de entrada podrían haber pensado. Es una revista que trata de ayudarnos a prevenir los problemas cardiovasculares, que son la principal causa de muerte en los países desarrollados, problemas en los que los estilos de vida son un factor clave. El buen vivir ha de ser también cardiosaludable, y de ello se ocupa esta publicación de la Fundación Española del Corazón (FEC) que ha llegado a los quioscos este último lunes de octubre con una tirada de 100.000 ejemplares. Así que la revista “Corazón y Salud” inicia una nueva etapa volcada en la salud cardiovascular de la población general, y lo celebramos sinceramente. Estuve el otro día en la presentación, que tuvo lugar en el Teatriz, y estuvo muy animada y concurrida. Al final, les cuento un cotilleo, que explica la foto del principio…
En suma, la revista “Corazón y Salud” inicia una nueva y ambiciosa andadura. Tras diez años de crecimiento progresivo, la publicación oficial de la Fundación Española del Corazón da el salto a los quioscos donde estará a la venta cada mes. Con 100.000 ejemplares de tirada inicial, el objetivo de esta nueva etapa es, en palabras del presidente de la FEC, Dr. Eduardo de Teresa, “que la información sobre la prevención de las enfermedades cardiovasculares llegue al mayor número de personas posible”.
“Hasta ahora —continúa el Dr. De Teresa—, la revista tenía una periodicidad trimestral y se distribuía fundamentalmente entre las personas directamente implicadas en la salud cardiovascular: los pacientes, sus cuidadores y los profesionales de la salud. Ahora, además de ellos, se extiende la posiblidad de que sea conocida por toda la población”.
La revista ha sufrido una profunda renovación, en su tirada, periodicidad y forma de distribución. También se ha transformado su formato, papel y diseño para hacerla aún más atractiva y amena para el público general y se han aumentado su número de páginas y contenidos. “Manteniendo los artículos escritos por cardiólogos de la Sociedad Española de Cardiología —explica el Dr. Lorenzo López Bescós, director médico de la publicación—, se ha aumentado el número de reportajes con información práctica relacionada con la alimentación, el ejercicio y los hábitos saludables. También se han incorporado secciones de interés general, reportajes periodísticos, ocio saludable, etc. “
Esta iniciativa de la Fundación Española del Corazón es una apuesta decidida y firme por el cumplimiento del objetivo básico de la institución: fomentar la prevención de las enfermedades cardiovasculares –primera causa de muerte en nuestro país- a través de la educación de la población en el control de los factores de riesgo.
“Si el éxito de esta apuesta –asegura el Dr. De Teresa– se midiera por el esfuerzo y la ilusión de la Fundación Española de Corazón y de todos los que colaboran en su realización, está garantizado. Además, el éxito para nosotros no será sólo su venta en los quioscos, sino que la población que la lea y la reciba aplique los conocimientos y recomendaciones que en ella aparecen y disminuya la incidencia de la enfermedad cardiovascular en nuestro país”.
Como oferta de lanzamiento de la revista, que llegará a los quioscos el próximo 29 de octubre, “Corazón y Salud” regalará el libro “101 preguntas con corazón”, un manual sencillo y muy práctico que da respuesta a las dudas básicas de la población general sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad cardiovascular.
“Pretendemos hacer llegar los mensajes de hábitos de vida saludable al mayor número de personas interesadas en mejorar su expectativa y calidad de vida —concluye el Dr. López Bescós— Esperamos que «Corazón y Salud» despierte en la población el interés que su salud merece”.
El cotilleo: el acto lo iba a presentar Alipio Gutiérrez, de TeleMadrid, pero el bueno de Alipio se retrasó porque le pilló un control de carreteras cuando venía hacia el Teatriz. Así que los organizadores se dirigieron a uno de los invitados, nada menos que Ramón Sánchez Ocaña, quien sin pensárselo dos veces hizo, tan bien como siempre, de maestro de ceremonias. Al final del acto me tomé una caña con ambos.
