Hace ya un tiempo que este pez feucho y despreciado pasó a ocupar un lugar de honor en la alta cocina, y lo hizo de la mano y del genio de uno de los grandes de nuestra cocina, Juan Mari Arzak, naturalmente. Hoy día proliferan las recetas por Internet y con mayor o menos fortuna lo ofrecen en las cartas de los más variados restaurantes y por toda nuestra geografía, pero ahora tienen una opción muy cómoda y que seguro que les resultará atractiva, ya que su sabor es como si lo acabáramos de hacer en casa. Es el pastel de cabracho que acaba de presentar Santa Teresa y que recomiendan tomar con su mayonesa, elaborada con aceite de oliva, virgen extra, claro.
Pues sí, el pastel de cabracho Santa Teresa es un pastel de pescado casero, elaborado según las recetas tradicionales, con las mejores materias primas y una moderna tecnología al vacío. Es único en el mercado puesto que los demás son patés.
Resulta muy sabroso, como es nota característica de este pescado de roca. Se recomienda servir en finos cortes, templado, o frío con mayonesa elaborada con aceite de oliva virgen extra Santa Teresa sobre una base de lechugas variadas, consiguiendo así un maridaje perfecto.
Y claro, como todos los productos de esta casa, mantiene su característica de estar elaborado
sin conservantes ni aditivos artificiales. No contienen gluten.
Se presenta en un envase de 170 gr., que da para 2 ó 3 raciones. Se conserva refrigerado durante tres meses y un par de día abierto en la nevera.Su precio aproximado es de 5,50 €. El de la mayonesa, 1,79 €.
Se vende en tiendas especializadas, en grandes almacenes, en tiendas Santa Teresa y en su web: www.tiendasantateresa.es
