Se lo cuento a título de curiosidad, como alguna que otra vez aquí hemos hecho, y no con la intención de que haga un despilfarro que arruine su economía y menos en estos tiempos. Pero siempre nos chocan este tipo de datos y no está de mal que conozcamos lo que existe por ahí. Mi amiga Ana Irala me ha mandado la información y se lo agradecemos. Vea, por ejemplo, este whisky de la foto. Uno de los whiskys más caros del mundo, sin duda. Se trata de The Dalmore, en sus partidas únicas de los años 1868, 1878, 1926 y 1939. En España lo importa y coemrcializa la casa Freixenet y solo hay doce botellas, dicen que a un precio de 39.000 €. Cada una, claro.
Y uno de los champanes más caros que existen es el Cuvée Belle Époque, de Perrier Jouët, que desde el año 2005 pertence a Pernod Ricard y al que se le puso un precio por botella de 1.000 euros, quizás para posicionarse en la gama más alta y tratar de hacer sombra al muy conocido Dom Perignon, actualmente perteneciente al Grupo LVMH.
Y si hablamos de vinos, uno de los más caros que ha pagado un coleccionista es el Château d´Yquem 1787, de dos años antes de la Revolución Francesa y en el año en el que George Washington se convertía en el primer presidente de los Estados Unidos de América. Estos vinos de Sauternes tienen una enorme longevidad. Su precio, unos 80.000 dólares. 
Para acabar, aunque casos raros y caros hay muchísimos, comentarles que dicen que la botella más cara que ha pagado un restaurante fue un Romanée Conti de 1875, seguramente la última botella que quedaba de ese año. Su precio era de 75.000 dólares.
