Varias veces he hablado aquí de Gabriel Martínez Valero y su Proyecto Vinos Crápula, en la D.O.P. Jumilla, y especialmente de su esmerado uso de la variedad monastrell, y ahora que ya lleva doce años con el mismo presento sus nuevas añadas de las que les hablaré en los próximos días, empezando hoy con su Crápula Gold 2018 y siguiendo mañana y pasado con otras dos de sus nuevas añadas. Para empezar le recuerdo lo que me contó el propio Gabriel en su día: «»en 2008, entre dos amigos míos enólogos, y yo, que queríamos, principalmente, elaborar y comercializar unos excelentes vinos de Jumilla, seguros de su potencial cualitativo y comercial. Prefiero, antes que tener viñedos propios, comprar uvas seleccionadas por mi equipo de asesores y yo mismo, y que mejor se adapten a mis necesidades. Seleccionamos viñedos viejos de monastrell, de 60 años de media y de un gran porte, autorregulados de forma natural. Intentamos que el agricultor reduzca al mínimo los tratamientos de campo y aunque no es un vino ecológico si que podemos decir que es un vino natural en el que se potencia el terroir a su máxima expresión».
Este Crápula Gold 2018 es un vino que presenta a la vista un bonito color rojo cereza con brillante ribete y que en nariz sugiere frescura y limpieza, lleno de aromas de frutas silvestres. Con una impresión que se puede calificar como de que es un vino sensual y vigoroso, en boca se manifiesta como suave, delicado y refrescante. El vino está conducido más por su aroma y frescor que por su potencia, siendo cremoso y muy fácil de beber. Su PVP aproximado en tienda es de 7 €.
Se trata de un vino tinto de media crianza, procedente de viñedos situados a unos 800 metros de altitud, en suelos calizo de bajo rendimiento. Se ha criado durante cinco meses en barricas de roble francés y americano, siendo un 50 % uva monastrell y el otro 50 % la foránea syrah. Alcanza una graduación alcohólica de 14%/Vol.
Mañana volvemos con el Crápula Soul 2018, un original coupage de Gabriel Martínez Valero.

