Si hay un queso suizo fácil, que gusta a todos los paladares, que combina con una gran variedad de productos y tiene la capacidad de ensalzar y complementar muy bien al resto de ingredientes, ese es el Emmentaler AOP. Su versatilidad le permite armonías novedosas y triunfadoras, como con algunos tipos de cervezas, como Saison, Lager o Kölsh. De este queso y su maridaje con la cerveza vamos a hablar hoy.
Y es que los quesos suizos son, sin duda, uno de los grandes placeres para los amantes de la buena mesa. Son tradicionales, artesanos y cien por cien naturales, además de estar elaborados con leche cruda de vacas alimentadas con pastos naturales y exentos de aditivos, y no contener gluten ni lactosa. Y si hay un queso suizo fácil, que gusta a todos los paladares, que combina con una gran variedad de productos y tiene la capacidad de ensalzar y complementar muy bien al resto de ingredientes sin imponerse, y que incluso realza otros sabores sin perder su personalidad, ese es el Emmentaler AOP. Este queso «amable» es el original con agujeros. Elaborado únicamente con ingredientes naturales, de sabor dulce con notas lácticas muy presentes y sabor redondo final, asociado con el retrogusto umami, es capaz de adaptarse a diferentes estilos de vida, momentos de consumo -un imprescindible en cualquier tabla de quesos- y a distintos maridajes, gracias a su versatilidad, como la novedosa y ganadora armonización con algunos tipos de cerveza, como Saison, Lager o Kölsh.

Gracias a su intensidad moderada, su fina textura, sabores equilibrados y la ausencia de sabores o aromas muy marcados o distorsionantes, Emmentaler AOP, elaborado con leche recién ordeñada, marida perfectamente con una cerveza estilo Saison, que se caracteriza por su sabor ligero, ya que en su elaboración se suelen utilizar lúpulos nobles, además de fresco y dulzón. En aroma, esta cerveza es afrutada, pudiendo tener tonos florales y matices cítricos, especialmente de naranja y limón. Todo esto hace que encaje muy bien con este queso suizo porque comparten notas dulces, ligeramente amargas, y las notas cítricas y florales de la cerveza se ajustan muy bien con las de este queso.
Además, como maridaje general para Emmentaler AOP en las estaciones cálidas, el equilibrio delicado de las notas de pan tostado y nuez y una suave dulzura afrutada del queso también invita a combinarlo con una gama de cervezas nítidas y refrescantes, con lúpulos delicados y características de malta notable. Así, la estructura de amargor suave de una cerveza Lager, el tipo de cerveza más bebido en España, caracterizada por fermentar en condiciones más lentas empleando levaduras especiales, conocidas como levaduras de fermentación baja, la convierten en la aliada ideal de este exquisito queso.
La presencia de malta en las cervezas tipo Kölsch, que se diferencian por una tonalidad amarilla brillante, un gusto prominente, pero no extremo, de lúpulo, y menos amargor, hacen que la armonización con Emmentaler AOP se convierta en una combinación perfecta.

Pero si eres de los que no te conformas con estos consejos que ofrece Fundació Alícia, centro de investigación dedicado a la innovación tecnológica en cocina, a la mejora de los hábitos alimentarios y a la valoración del patrimonio agroalimentario y gastronómico, nada mejor que comprobar cuál es tu combinación ganadora de cerveza con Emmentaler AOP.
Los Quesos de Suiza son famosos en todo el mundo gracias al cuidado y a las características artesanales con las que se elaboran. El pastoreo de las vacas es obligatorio en Suiza, país donde está totalmente prohibido el uso de hormonas y antibióticos en la crianza de ganado y donde ningún queso puede fabricarse con aditivos químicos. Para elaborar un queso suizo se utiliza casi el doble de leche que para fabricar un queso de producción industrial. Las queserías reciben dos veces al día la leche recién ordeñada para garantizar la elaboración de un producto fresco y sano. El uso de leche cruda, no pasteurizada, posibilita un sabor más intenso y potencia los aromas derivados del pasto y forrajes. La rigurosa normativa, sometida a un estricto control por parte de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, garantiza la elaboración tradicional del producto desde el origen de la cadena hasta el final, momento en el que un tasador certifica que el queso tiene la suficiente calidad para llevar el sello de su región quesera. De esta manera, la denominación de origen suiza es garantía de un producto absolutamente natural.

