Dos copas de salud
“Procura que se me dé un poco de aceite, vino, sal y romero para hacer el salutífero bálsamo”, pide Don Quijote a Sancho, no para hacer propaganda, en este caso, de la dieta mediterránea, sino para curar una herida de su cabeza producida por un candil, en la venta “que por su mal pensó que era castillo”. El bálsamo de Fierabrás