A Contracorriente

Enrique Arias Vega

Comienza un cuatrienio de rebajas

Los españoles han decidido que sea Rodríguez Zapatero el que lidie con los problemas económicos que se avecinan y confían en que cumplirá su cascada de promesas sociales para el cuatrienio.

Mucha confianza es ésa, pero está avalada por los números: 40.000 electores más que hace cuatro años se han decantado por el PSOE, aunque los votos del PP hayan crecido en mayor proporción. El dato endulza su derrota pero, como decía hace años Alfonso Guerra, las “derrotas dulces resultan tan amargas como las otras”.

Ese es el problema de Mariano Rajoy. Hasta ahora, ningún dirigente democrático español ha conseguido estar ocho años en la oposición. Felipe González derribó al sucesor de Suárez en cinco años y Aznar hizo lo propio con González en otros tantos. ¿Aguantará Rajoy dos cuatrienios en la oposición? Él, seguramente, sí, pero su partido necesita nuevos objetivos, nuevas maneras y nuevos rostros si quiere arañar votos a ese centro político que reiteradamente se vuelca en Rodríguez Zapatero y que, en sólo cuatro años, puede acabar apoyando a Rosa Díez a poco mal que lo haga en el Congreso de Diputados.

Pero hablábamos de rebajas.

Una reiterada práctica demuestra que ningún partido cumple ni el 60 por ciento de lo que promete en campaña electoral, diga lo que diga. Zapatero y Rajoy se han pasado prometiendo el oro y el moro para la legislatura que viene: más gastos sociales y menos impuestos. ¿Cómo cuadrarán los datos? Con confianza acrítica, se supone.

El presidente ha cuantificado en una reciente entrevista en El País en 22.000 millones el coste de más de tanta promesa alborotada. El cálculo se ha quedado corto en mucho. Y eso, contando en los presupuestos con un aumento del PIB del 3,1 por ciento este año. La UE ya le ha rebajado los humos, dejándolo en 2,7. Así que a poco regular que vayas las cosas los números no salen ni de coña.

Difícilmente podrá criticar todo esto desde la oposición un Mariano Rajoy que había prometido tanto o más. Así que ya se vislumbra en el horizonte que deberá hacerlo otro, con maneras más actuales que los del cachazudo gallego, con porte de miembro de casino de los de antes.

Su legado, si lo hubiera, sería el de un PP musculoso y unido, proclive a abrirse más al centro que a la derecha, y haber contribuido a laminar, aunque sea provisionalmente, a un nacionalismo radical y beligerante y haber abierto, en cambio, el portillo a una tercera fuerza, la de Rosa Díez, esperanza de muchos para el día de mañana.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Enrique Arias Vega

Periodista y economista bilbaíno, diplomado en la Universidad de Stanford (USA), lleva escribiendo casi cuarenta años. Sus artículos han aparecido en la mayor parte de los diarios españoles, en la revista italiana Terzo Mondo y en el periódico Noticias del Mundode Nueva York.

Enrique Arias Vega

Periodista y economista bilbaíno, diplomado en la Universidad de Stanford (USA), lleva escribiendo casi cuarenta años. Sus artículos han aparecido en la mayor parte de los diarios españoles, en la revista italiana Terzo Mondo y en el periódico Noticias del Mundode Nueva York.

Lo más leído