-Venga, Alfonso, cuéntamelo otra vez.
Y el buen amigo el periodista mallorquín Alfonso Dicenta sonreía entre beatífico y pícaro y me explicaba la misma historia: la de los bocadillos buenos y baratos. (Cada vez que yo viajaba a Santo Domingo se repetía mi petición y él su explicación).
Me contaba Alfonso que estando en Madrid el empresario Gabriel Escarré, fundador de la cadena Sol Melià y uno de los principales hoteleros españoles del siglo XX, le espetó:
-Alfonso, te invito a comer.
El buen amigo llamó raudo a con quien ya había quedado para cancelar la cita y poder ir a comer con el importante magnate: todo un presagio de buena comida e interesante conversación.
A la hora del encuentro, en el vestíbulo del hotel, don Gabriel Escarré le espetó a Alfonso Dicenta:
-Tú que conoces Madrid, ¿dónde hay por aquí un bar con bocadillos buenos y baratos?