Tarde barcelonesa de sol superagradable y calorcito genial. Qué bien se está en la terraza de mi casa en el Ensanche. Es lo que tiene vivir en esta ciudad: el clima acompaña.
(Me tomo un té rojo y me doy cuenta de que tras dos sesiones de natación de sendos 1000 metros me ha desaparecido un principio de tendinitis debido a que tecleo frenéticamente en los últimos días).