El miércoles 30 de marzo saltó la sorpresa, Bruce Willis, el famosísimo actor de 67 años, alemán de nacimiento, hacía pública la noticia de su retirada, después de que su familia anunciara que fue diagnosticado con afasia. Se retirará después de más de 40 años dedicados a la actuación.
Esta enfermedad es, a grandes rasgos, un trastorno cognitivo que impide al que lo padece comprender correctamente el lenguaje, aunque la sintomatología es muy variada. Quienes sufren esta enfermedad pueden presentar una especial dificultad para hablar, leer o escribir.
Bruce Willis, el exitoso actor y productor de películas como «El Sexto Sentido» o «La Jungla de Cristal» no hizo públicas las causas de su enfermedad. En el comunicado que la familia hizo público, aseguraban que sus «habilidades cognitivas» están seriamente afectadas.
De acuerdo con la información publicada en la BBC, esto reza el comunicado de prensa que compartió la familia:
«Este es un momento realmente desafiante para nuestra familia y estamos muy agradecidos por su continuo amor».

Continúa leyendo y te explicaremos cómo se identifica y cuáles son las causas de la enfermedad que provocó la retirada prematura de Willis.
Sintomatología
El problema más común y reconocible de esta terrible enfermedad, son los problemas del habla principalmente, de acuerdo con la web del Servicio Nacional de Salud de Inglaterra (NHS).
El NHS cataloga la enfermedad como «expresiva» o como «receptiva». Todo depende de cuáles sean las dificultades del paciente, si para entender el lenguaje o expresarse.
Según la misma fuente del NHS, es una enfermedad que afecta al paciente de forma global, no afecta exclusivamente al habla:
«La mayoría de las personas que tienen algún tipo de problemas del habla, tendrán dificultad para escribir, leer y quizás escuchar».
El paciente es incapaz de pronunciar frases, ya que comete errores constantemente en el uso de palabras, equivocándose en la emisión de sonidos. De igual manera, en una conversación fluida pueden escoger palabras inconexas, que juntas carecen de sentido, y lo mismo les puede ocurrir a la hora de redactar o interpretar un mensaje de otra persona, limitando mucho su capacidad de comunicarse.
Esta afección no presenta ningún impacto en la inteligencia de quien lo padece, sin embargo, podría ocurrir junto con otras afecciones como pérdida de visión y reducción de su movilidad o memoria.
Causas
La enfermedad suele presentarse después del algún episodio cerebrovascular, según la Clínica Mayo de Estados Unidos, la afección «suele presentarse de forma repentina» después de alguno de estos accidentes.
De esta manera, se provoca un «bloqueo o ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro», es entonces cuando se produce «falta de suministro de sangre al cerebro produce la muerte de las células o daño en las regiones que controlan el lenguaje».
Aunque esta sea su causa principal, también es posible que la afasia esté provocada por algún tipo de tumor, proceso degenerativo o infección en el cerebro.
El centro de salud de la Clínica Mayo, cuya sede se localiza en Minnesota, sostiene que:
«En estos casos, la afasia generalmente ocurre con otros tipos de problemas cognitivos, como problemas de memoria o confusión».
Hay una buena noticia, y es que la afasia no es necesariamente irreversible o permanente, podría haber episodios temporales como consecuencia de fuertes migrañas, convulsiones o accidente isquémicos (derrame cerebral que dura apenas unos minutos).
Terapia
Tras recibir el diagnóstico del médico que confirma la afasia, uno de los tratamientos más comunes y efectivos es la terapia de lenguaje. Según el NHS el tratamiento puede ser colectivo o individual, presencial o vía online, el único punto en común es que la sesión está liderada por el terapeuta del habla.
Por su parte el Instituto Nacional para Sordos y otros Desórdenes de Comunicación de Estados Unidos, comentó lo siguiente sobre el tratamiento de la afasia:
«La terapia de la afasia tiene como objetivo mejorar la capacidad de la persona para comunicarse, ayudándola a usar las habilidades del lenguaje que le quedan, recuperar la capacidad para hablar lo más posible, y aprender otras formas de comunicación, tales como gestos, imágenes o el uso de dispositivos electrónicos».
El grado de recuperación e incluso los resultados en sí, dependen de cada individuo y tiene muchas causas, de acuerdo con el NHS:
«La mayoría de las personas presenta algún grado de recuperación, y otras se recuperan por completo».
En el caso de los pacientes cuya causa es el incidente cerebrovascular, tienen mayor índice de recuperación que aquellos que tienen una enfermedad degenerativa progresiva, añadió la NHS.
