
Todo el conjunto de comparsas de la función entran y salen del escenario a conveniencia del director de la obra: eso sí, en ocasiones salen dando vueltas sobre sí mismos y haciendo con los brazos la puerta giratoria, e incluso lo gritan al salir: “¡Puerta giratoria va!, ¡ahí os quedáis, representantes comediantes que yo me voy a otro lugar del Estado, más discreto y mejor retribuido! ¡Vivan las puertas giratorias y el Estado inacabable!)
Continúa don Juan con este primer monólogo de las Maravillas o del Emperador, y persiste en mostrarse colérico y enojado)
¡Todo lo aguanta el papel
y ahora se van a enterar!
¡No dejaré ni un mosquito
que me picotee un poquito,
sino que yo le pique a él!
Escribiré en este papel
toda suerte de decretos,
de dictámenes completos
que votos a mí me den.
Y ya verás tú qué bien,
que arramblo todos los votos,
pues se sabe son devotos
del populismo a granel.
¡Gastemos y así endeudemos
a generación futura;
si mi bien me lo procura
qué me importa derrochemos…!
¡De gastar no pararemos
a un ritmo de gran locura…!
¡Gastemos y así endeudemos
a generación futura!
Vendamos y hagamos papel
de que nos jugamos la piel,
para crearnos devotos
que no vendan bien los votos
con promesas de papel.
Luego se tornen en hiel
en tomando posesión
de nuestro impar señorío,
¡y el más señorío, el mío,
que en devorar soy león
y que no fotografío
a aquel corderito mío
que se pone bravucón!
(Eufórico e imperial)
Y luego a seguir en el cargo
y olvidarme del encargo
que me lleguen a votar…
¡Esto sí que es gobernar!
¡Como me salga del mmmm… ito!
¡Que yo me toco la higa
con todo lo que les diga
y luego me toco el rrrrrrr…. ito!
Pues le pito bien al rico;
¡no le cobro los impuestos!,
¡la clase media, en los restos!,
¡a esa sí que sacrifico!,
y al pobre les cobro votos…
con deberes muy remotos.
A unos digo que defiendo
de los otros… A los ricos
de los pobres y a los pobres
de los ricos, Buenos chicos
ante todos nos hacemos
¡Es enorme y es tremendo
la labia que yo les meto,
cuando les beso el careto!
(El foco que alumbra más a don Juan que al resto de los personajes va pasando por luz de todos los colores del espectro parlamentario, para que ninguna fuerza política pueda darse por aludida, sino todas)
Y encima les juramento
o si acaso les prometo,
pero luego quedo quieto,
de los actos me sujeto,
¡cuanto que se ha prometido
es juramento mentido
todo en parte y en completo!
¡Yo les tengo por jumento
porque la verdad objeto
en cada tiempo y momento,
para crearme los puestos
que ya hay o que son dispuestos
que a acoplar adepto aplico!,
¡a eso más yo me dedico!
Y lo firma, ¡es bien notorio!,
presidente, Juan Tenorio.
(Don Juan cierra la carta. Fin del primer monólogo de la obra, también llamado, según se ha dicho, “Monólogo del Traje Nuevo del Emperador de nuestros días”)
¡Vice! Ven al punto presto
EL VICEPRESIDENTE
Al punto estoy predispuesto,
pues yo siempre me cocino
gustoso como tocino
sin resultar indigesto.
¡Cómo me merezco el puesto,
cuánto el puesto me trajino!
Pues sé muy perfectamente,
que no me votó la gente,
sino que debo mi puesto
al dedo y divino gesto
de mi dios y presidente.
¡Oh, glorioso presidente…!
Igual que tú eres vigente
gastador del presupuesto,
pero le debes el puesto
no a la pagana gente
ni al votante, ¡es inocente…!
¡Asimismo lo soy yo!
¡Me conocía ni Dios
cuando tu dedo potente
nombró vicepresidente
de avasallada nación!
(El vicepresidente juguetea con su antifaz tirando de él repetidas veces para que vuelva a su sitio, retraído por la gomita que lo sujeta a su rostro, la cual gomita es de las buenas; el rostro, también)
Que tú y yo estemos aquí,
porque lo quiso el partido
y a todos nos ha subido
el partido, ¡y es así!
Aquí vamos de tapados
hasta el último momento,
y luego que quiere el viento
del partido… que mejoremos estados…
cabalgamos los todos nuestros Estados,
a otras puertas giratorias,
que nos den dinero y glorias;
y seguimos recubiertos
con más capas de cementos
que haya cementos armados.
EL PRESIDENTE DON JUAN
Esto es así y es así.
¡Mas… no se puede decir!
Pues después tanto mentir,
¿cómo se habrá de salir
de tanto que hay… “escondí”?
VICEPRESIDENTE
¿Escondí que no lo vi?
EL PRESIDENTE DON JUAN
Eso mismo mismamente,
nos enteramos por prensa,
de tanta marea densa
que tenemos ahí enfrente.
EL VICEPRESIDENTE
¡Vivimos partitocracia…!
Esto es así y es así,
muy pronto lo comprendí
y no en una democracia.
EL PRESIDENTE DON JUAN
A hacer amigos de establo,
de pesebre y comedero,
con el propio compañero,
me dedico… Luego ya hablo.
Hablo y hablo y hablo y hablo.
Mientras crezca el comedero
y no me falte el dinero
para llenar el establo,
¡que me importa el pueblo entero!
EL VICEPRESIDENTE
Yo ya comí y ya bebí,
así que dime, presidente,
qué quieres que yo te intente
y te consiga… Es así,
pues si riego con dinero
las voluntades que adquiero…
¡todo alcance para ti!