El interés reciente de la administración de Bush en América latina puede ser demasiado poco y además esta llegando demasiado tarde. La secretaria de Estado Condoleezza Rice hizo un viaje de cinco días al Brasil, a El Salvador, a Colombia, y a Chile en los primeros días de abril de este año. El Secretario de la Defensa Donald Rumsfeld se dirigió al consejo de las Américas en Washington el 3 de mayo y expreso «los países de la región están trabajando hoy juntos de una manera muy constructiva,» Asimismo en un tono demandante aseveró. «se están inclinando adelante en la ayuda de la democracia. Desafortunadamente, la región es dominada por los gobiernos izquierdistas elegidos en plataformas electorales cuyo slogans principal es su lucha Contra los Estados Unidos y lo que desde los años 60 se ha llamado «el imperialismo yanqui» y este es un desarrollo que no se puede considerar constructivo a juicio de los que juegan del lado de la Casa Blanca.
Los eventos del Libano e Israel, han distraído bastante al Gobierno Norteamericano, quienes han jugado el papel del malo, a los ojos de las mayorías latinoamericanas, mucho mas aun con las celebraciones, sin sentido y extemporánea de los residentes cubanos en Miami ante una hipotética muerte de Fidel Castro.
El Presidente George W. Bush se ha fijado como meta la extensión de la democracia en el centro de su política extranjera. Mientras que la democracia pudiera ser un elemento necesario para crear un mundo mejor, no es una condición suficiente y excluyente. Depende de quién gana en las encuestas. Discusiones académicas sobre la democracia la comparan con la noción de paz en los años 90. En los países donde no conocen el liberalismo constitucional, la llegada de la democracia trae a menudo con ella un hiper nacionalismo por así decirlo y el belicismo o armamentismo. Los líderes pueden ser populares y autoritarios. La administración de Bush reconoce este problema en relación al presidente Hugo Chávez en Venezuela. Piensan que el ex-paracaidista elegido democráticamente Presidente en 1998 y que lleva gobernando un período muy largo de ocho años, con la posibilidad de reelegirse seis años más y reformar la constitución, para extender su permanencia en un new style de mantener el mando bajo el amparo de la constitución, pudiera estar financiado grupos insurgentes violentos en Ecuador, Perú y Bolivia para que imiten su ejemplo: Una especie de Dictador como Fidel, pero como actúa amparado por el Poder Constitucional no se le puede considerar como tal. Su mandato es legal, es emanado de la voluntad soberana del pueblo expresado a través de un proceso electoral. El no necesita imitar ni hacer lo que hizo Fidel, porque él tiene la ley y esta da para todo. Quienes no están de acuerdo, vulneran el estado de derecho, se alejan de la ley y se consideraran “golpistas”, “contrarrevolucionario”. Chávez, al menos es más tolerante que el gobernante de la isla. Venezuela pudo haber desempeñado un papel en la rebelión que derribó a presidente Lucio Gutierrez de Ecuador en abril. Funcionarios colombianos han acusado a Chávez de apoyar a las fuerzas armadas revolucionarias conocidas por sus siglas “las FARC”. ArturoUslar Pietri, conocido escritor Venezolano cuya frase debemos “sembrar el petróleo” lo popularizo eternamente por hacer referencia, a un empeño de utilizar la renta petrolera que es perecedera en renglones, de mayor transcendencia nacional como la educación, la agricultura, etc ha servido para que Chávez la interprete como una lícita y legitima manera de ganar protagonismo internacional y de esa manera exportar su imagen como el Padre de la Revolución Bonita y Bolivariana. Por esta razón ha estado proveyendo de petróleo y sus derivados a su mentor Fidel Castro en Cuba, y ha comprado armas a diversos países, entre ellos a Rusia. Cuba y China han enviado a centenares de «consejeros militares», medícos, educadores, etc a Venezuela para ayudar al régimen de Chávez a mantenerse contra la oposición doméstica fuerte y la agitación política. Régimen que suele criticar el fascismo pero que ha venido utilizando las mismas reglas que Goebel le impuso al Fuhrer para mantener encendidas las pasiones a su favor.
