Kremer de Seda

Carlos Pecker Pérez de Lama

25 Años de la Madre de Todas las Batallas

Han pasado 25 años desde que estuve en la Guerra del Golfo, en la «Operación Tormenta del Desierto». Estaba trabajando como realizador en la Agencia EFE y llamé al director de Televisión para comentarle que me gustaría ir al corazón de la «Madre de Todas las Batallas». Me dijo que no necesitaban realizador, pero que si quería ir de productor no había problema porque nadie quería ir, tan solo Eugenio Pontón, al que sustituí.

Estábamos en Jordania, donde se mascaba una tensión brutal, esperando para entrar en Iraq, algo que solo consiguió Hilario Pino para Telemadrid y, sobre todo, Alfonso Rojo para El Mundo. Por la noche se veían los scuds que volaban hacia Israel, cuyos dirigentes habían prometido que si caía un solo misil químico entrarían con todas sus fuerzas en Jordania para llegar a la frontera iraquí. Y ese era el momento que esperábamos todos los periodistas para colocarnos en la retaguardia judía y entrar en el país vecino.

Mientras tanto en el Hotel Intercontinental de Aman, capital del Reino Hachemita de Jordania, tenía la base de operaciones uniendo dos habitaciones. En una estaba la edición Betacam y en otra ordenadores e información de cómo iba la Guerra. Las paredes las decoré con los artículos que iba sacando Alfonso Rojo en el periódico desde la zona más caliente, y con los dibujos de cada batalla.

Trabajé editando reportajes y lanzando la señal por medio de una antena flyaway que teníamos instalada en el tejado. También tuve que currar de camarógrafo porque el de la Agencia EFE tuvo un grave problema y estuve varios días grabando imágenes del conflicto.

La unión de los periodistas y técnicos españoles fue increíble. Recuerdo con especial cariño a Myriam Romero de Antena 3, y a Angels Barceló y Jaume Roures de TV3. También hubo algún episodio peligroso, como cuando dieron una alarma de ataque y al abrir el armario vi que nos habían robado las máscaras de gas. Pero gracias a Dios no tuvimos la misma suerte que el siempre recordado José Couso, que murió en la invasión de Irak de 2003.

Fue una experiencia dura pero inolvidable. 25 años más tarde, la zona se ha convertido en un auténtico hervidero.

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Carlos Pecker

Realizador, Periodista, Camarógrafo, Técnico de sonido, Iluminador, Editor, Profesor universitario y Escritor.

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