Basada en una historia real, este nuevo ejemplo del «sueño americano» es especialmente original e interesante en su contenido, aunque con los tópicos manidos que van haciéndola empalagosa con el paso del film.
«La Verdad Duele», interpretada por un sobrio Will Smith, es entretenida y con valores, pero le falta ritmo, tensión y emoción.
Aun así la historia, basada en un descubrimiento científico de un forense, sobre la influencia de los tremendos golpes que reciben en la cabeza los jugadores de fútbol americano, que les puede llevar hasta la locura, merece la pena.
3***