Película curiosa y sensible que muestra una historia de amor y de odios en un país tan sugerente como Túnez.
Aunque la temática no es especialmente interesante, me ha encantado la forma de filmar, la diferencia estética de los planos, de la iluminación y, sobre todo, de un ritmo pausado que da tiempo a que el espectador reflexione, muy lejos del estilo de la mayoría del cine occidental.
Es la búsqueda de un hombre, oprimido por su entorno y por su familia, para encontrar el camino de sus sueños.
2**