Película de ciencia ficción donde un animal marino, mezcla de calamar gigante y medusa, y con unos vástagos que parecen renacuajos, se pega a un barco del que se va apoderando poco a poco, causando unas muertes espeluznantes.
No es un film especialmente brillante, ni por la dirección de la irlandesa Neasa Hardiman ni por el reparto, pero se deja ver, con un contenido desgraciadamente muy actual, donde el contagio en el barco pesquero se convierte en una pesadilla para la desesperada tripulación.
Empieza el largo con ritmo y una buena dosis de suspense, pero va decayendo hasta un extraño final.
Si te gusta la ciencia ficción, merece la pena.
2 **