Parece mentira que con ese excepcional plantel de actores, con Ryan Reynolds, Salma Hayek, Samuel L. Jackson, Antonio Banderas y Morgan Freeman, el resultado de este film sea tan pobre.

La dirección de Patrick Hughes es notable y vibrante, pero el guion de Tom O´Connor es muy mejorable (los dos repiten en esta secuela). Eso sí, la calidad va en aumento y la segunda mitad es más entretenida y divertida que la primera, con algunos golpes de humor brillantes.
La película narra la depresión de Reynolds porque le quitan su licencia de guardaespaldas, pero revive cuando Salma Hayek le pide ayuda para rescatar del mafioso Antonio Banderas a su reciente marido, Samuel L. Jackson, con el que tuvo sus batallitas en el pasado.
Así empieza este largo que no llega a cuajar, pero vale la pena si quieres pasar un buen rato viendo persecuciones, tiros, muertes de todo tipo y unos actores maravillosos.
2 ★★