Sin llegar ni mucho menos al film de 1945 de la obra del polifacético Noël Coward, esta versión de Edward Hall es entretenida y con ritmo, lo que no es poco hoy en día.

Las actuaciones no son especialmente brillantes, excepto la de Judi Dench, que conecta con el más allá y resucita a una `ex´ que trae unos problemas inhumanos a una pareja casada por conveniencia. Y esa aparición del inframundo es lo que consigue las mejores escenas y diálogos de la película.

Si te apetece pasar un buen rato, sin más, vete a verla.
2½: ★★½