Película cuya estructura fundamental es el desarrollo de un partido de baloncesto entre un gran equipo blanco y otro rojo de semiaficionados que quiere dejarse la piel para ganar, siendo en principio mucho peores. Todo ello junto al recuerdo constante de la dura infancia y adolescencia de los integrantes del equipo rojo, especialmente la del hermano de su posible gran estrella que se ahogó en el mar, lo que marcó a su familia para siempre.

La verdad es que iba un poco escéptico a ver este film anime, entre otras cosas porque a mi el baloncesto me gusta, pero sin más, y sabía que todo el contenido se basaba en el deporte del aro, pero mi sorpresa ha sido enorme. Un peliculón con un ritmo atronador, unos dibujos potentes, una banda sonora magistral y un guion fantástico del propio director, Takehiko Inoue, que tras una batuta de hierro no te deja respirar ni un segundo.
Me ha encantado. Muy aconsejable, te guste el anime y el baloncesto o no.
4 ★★★★