La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Batasuna, las elecciones y el fin de una pantomima

A lo largo de las últimas semanas hemos oído decir a diferentes miembros del Gobierno que Batasuna no se presentará a las próximas elecciones municipales si antes no condena la violencia. El propio Zapatero ha incidido en ello en cuanto ha tenido ocasión. El presidente utiliza un tono muy solemne que, sinceramente, le hace creíble. Hasta había conseguido hacerme dudar mínimamente en mi idea de que Batasuna, de un modo u otro, concurrirá a los próximos comicios del mes de mayo. Ahora ya no tengo ninguna duda. Y me baso en los hechos para pensar así. El paripé de Otegi, con su paseo por Madrid y el perdón obtenido por el fiscal de la Audiencia Nacional, dicen más que cualquier palabra. Mucho más si consideramos las declaraciones de ayer del propio fiscal General del Estado, Cándido Conde-Pumpido, en las que afirmaba que había que “facilitar que los partidiarios de Batasuna concurran de forma pacífica a las próximas elecciones”.

El Gobierno apoyó la decisión del fiscal de la Audiencia Nacional afirmando que se había atenido a “la estricta legalidad”. Muy bien. Pero que no nos oculten que esta sucesión de hechos (entre la que se incluye la prisión atenuada para De Juana Chaos) forma parte de un contexto más amplio, de un proceso. Y ése no es otro que el Gobierno está apostando claramente por el diálogo con ETA, aún después del atentado de Barajas. Es legal y legítimo. Lo que ya no está tan bien es que se esté diciendo una cosa ante la sociedad y luego, en la práctica, se haga la contraria. Eso tiene un nombre. Mentira y manipulación.

El Gobierno, tras la “suspensión” (Zapatero dixit) del denominado proceso de paz necesita un gesto de Batasuna. Pero Batasuna es ETA y ETA no puede condenar la violencia. Entre otras cosas porque lleva cuarenta años matando para conseguir sus iluminados objetivos. Quién no quiera verlo así está en su derecho a ello. Pero que nadie me haga comulgar con molinos de viento y me tenga que creer que Otegi es la cara buena de ETA y que es “un hombre de paz”. Lo siento, pero no creo en Batasuna y su falsa y última estrategia florido-primaveral-de buen rollito. A lo largo de todos estos años, por desgracia, han tenido muchas oportunidades para condenar la violencia (una por cada atentado de sus camaradas) y nunca lo ha hecho. ¿Por qué tengo que creer que ahora sí ha llegado el momento en que digan “basta ya de tanto horror”?

Quedan dos meses para las elecciones municipales. Y desde aquí quiero decir que estoy convencido de que Batasuna, sin condenar la violencia de una forma rotunda e inequívoca, va a presentarse a las mismas. Me da igual si lo hace con su actual nombre o con otro. Si es con otro será una trampa más, al estilo de la del Partido Comunista de las Tierras Vascas. En definitiva, mismos perros con distintos collares. ¿Qué papel jugará el Gobierno en ello? Mirar para otro lado y acusar al PP de manipular a la sociedad. Y si no ya saldrá Pepe Blanco para echar la culpa a Aznar y a “la derecha fascista que nos condujo hasta el Prestige y la Guerra de Irak”.

Y advierto que me encantaría equivocarme. Ojalá Batasuna condenara a ETA y de una vez por todas nos dirigiéramos hacia el fin de la mayor lacra de nuestra democracia, el terrorismo. O que, en caso de que no fuera así, el Gobierno cumpliera su palabra e hiciera respetar “la estricta legalidad” de la Ley de Partidos. De verdad que quiero creer en el Gobierno de mi país, y mucho más en un asunto tan esencial como éste. Pero son los hechos de cada día los que me lo impiden. Entre lo que se dice y lo que se hace, me quedo con lo que se hace.

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Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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