La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

Esperpento con Alcaraz

La imagen de ayer en la que se veía a José Francisco Alcaraz, presidente de la AVT, declarando en la Audiencia nacional, fue esperpéntica. Yo soy el primero en reconocer el exceso lingüístico de éste al tachar a Zapatero de “embajador de ETA”, pero la sensación que queda es la de una víctima del terrorismo que tiene que declarar como imputado en un tribunal, mientras que muchos filo terroristas se pasean tan tranquilamente por la calle.

Alcaraz es la voz elegida por la principal (numéricamente hablando) asociación de víctimas del terrorismo de España. A veces se emplea con excesiva dureza (a mí no me gustan muchos de sus términos), pero no hay duda de que muestra el sentir mayoritario de su asociación, que le volvió a elegir como presidente en unos no tan lejanos comicios. Así, cuanto menos, merece un respeto. Al fin y al cabo, la base de su mensaje es la denuncia de la política antiterrorista del Gobierno. Al igual que otros, incluidos colectivos de víctimas, la defienden. No pasa nada. Estamos en democracia. Unos defienden “el retorno del proceso de paz” y otros lo consideran “una traición a la memoria de las víctimas”. ¿Qué problema hay en ello? ¿Desde cuándo discrepar es malo?

En cuanto al tono de las declaraciones, no es la excusa. Pepe Blanco habla constantemente de los “franquistas” que se manifiestan por cientos de miles con banderas españolas, Joan Tardá pide el cierre de la “fascista” COPE y el actor Pepe Rubianes se “cagó en la puta España” y deseó que a todos los españoles “nos explotaran los cojones”. Que yo sepa, ninguno de ellos está en la cárcel.

Vivimos en la España donde sale más barato robar miles de millones de euros que un televisor, donde el urbanismo salvaje supera con frecuencia lo delictivo, donde los terroristas se ríen en los juicios de las víctimas y de los jueces. ¿Y vamos a imputar a un ciudadano que expresa libremente su opinión? Yo no creo que Zapatero sea el embajador de ETA. Y Alcaraz, seguramente, tampoco. Lo que pasa es que a veces se lustran las opiniones con adjetivos excesivos. E injustos. Pero sólo debe de quedar en una reprobación de quien no comparta su opinión. Nada más.

No nos quedemos con las formas, sino con el fondo. Alcaraz denunció durante toda la legislatura las conversaciones del Gobierno con ETA. Y lo cierto es que éstas existieron incluso cuando se decía que no las había. Son millones de españoles los que comparten las denuncias de la AVT. Hablemos de esto. ¿Debe o no negociar el Gobierno con ETA? Pero dejemos en paz a quien sólo expresa su opinión. Aunque se equivoque en el tono y en la forma. Como tantos otros.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

Lo más leído