
La verdad es que la imagen de la concentración de ayer no fue buena. Más bien, fue triste. ¡Hasta qué punto el fango de la controversia partidista nos hace perder el norte! Hemos alcanzado un punto en el que nos cuesta discernir hasta las cosas más simples y evidentes. Ahora resulta que ETA mata a un guardia civil y destroza la existencia de otro y no somos capaces de salir verdaderamente juntos a rechazar radicalmente este atentado atroz.
Algunos achacan la culpa a Zapatero, otros a Rajoy… ¡Basta ya! Basta ya de hipocresía y fanatismo. Basta ya de medir los réditos electorales, por mucho que estemos a la puerta de las elecciones. ¿Tienen que mirarse con lupa PP y PSOE a la hora de dar el paso definitivo y rechazar con fuerza la barbarie terrorista? Que si éste va, que si el otro no acude, que si unos ponen no sé cuantas condiciones, que si se debe leer tal comunicado, que si se debe de poner otra pancarta… ¡Qué asco!
Quitémonos todos la careta. Y mostremos de una vez cual es nuestro compromiso con la convivencia democrática en España. Cuando ETA mata yo me horrorizo y voy a la manifestación que condene ese acto execrable. La convoque quien la convoque. Y me da igual quién haya a mi lado y quién haya dado la espantada.
Digamos un NO rotundo a ETA. Todos juntos, pero de verdad. No midiendo cada gesto, cada frase, cada ausencia… cada falsedad.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
