
Querido amigo. Te invito a que en estas fechas estés muy atento. Va a pasar algo muy grande… Como aspirante a periodista que soy, mis fuentes me han informado de lo que va a suceder, ¡y no te lo puedes perder!
Va a ser en Belén, pero también, si estás preparado, en tu casa. Va a nacer un niño muy especial. Creo que se llamará Jesús. Y aunque no te lo creas, es Dios. Sí, sí, como lo oyes: Dios. Yo, al principio, tampoco me lo podía creer. “¿Y para qué quiere ser Dios un hombre como cualquiera de nosotros?”, pregunté a mi informador. La respuesta de éste me dejó estupefacto: “por Amor”.
Creo que un acontecimiento tan grande, tan trascendental, merece nuestra atención. De hecho, cuando la gente habla de la Navidad, refregados entre regalos y langostinos, pienso que deben referirse a este niño tan especial. Recuerda su nombre: Jesús. Otros ya lo llaman Cristo. No sé, aunque sólo sea por curiosidad, estaré atento a la noche del 24 al 25, en la que según mis fuentes, se producirá el esperado nacimiento. No todos los días nace el Dios del Amor…
¡Feliz Navidad a todos!
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
