Las Barrancas del Cobre, ubicadas en el suroeste de Chihuahua, son uno de los paisajes más asombrosos y menos conocidos de México.
Debo reconocer que, debido a mi ‘acrofobia’ extrema, estos destinos me son complicados. Pero tambièn estoy convencido que hay que visitarlos aunque sea una vez en la vida. Bueno, y si pueden ser dos veces, mejor. Un consejo: si te llegas a hospedar en el Mirador by Balderrama Hotel Collection, no vayas solo. Es un destino espectacular que hay que compartir.
Este impresionante sistema de cañones, también llamado el Cañón del Cobre, es cuatro veces más grande y casi el doble de profundo que el famoso Gran Cañón de Colorado en Estados Unidos.
El color de las paredes, entre verde y cobrizo, da nombre a este espectacular destino natural, que promete aventura, cultura y paisajes inolvidables.

Panorámica espectacular del «Cañón del Cobre» desde la terraza de mi habitación en el Mirador by Balderrama Hotel Collection. Foto: Paul Monzón
¿Qué hace únicas a las Barrancas del Cobre?
Extensión y profundidad: El sistema abarca cerca de 60 mil km² e incluye cañones como Urique (1,879 metros de profundidad), Sinforosa (1,830 m), Batopilas (1,800 m) y Candameña (1,750 m), superando en profundidad al Gran Cañón.
Biodiversidad: En las partes altas predominan bosques de pino y encino; al descender, el clima cambia y se encuentran plantas tropicales, como mango, naranja y zapote. Esta diversidad se refleja también en la fauna, con gran variedad de mamíferos, aves, reptiles y peces de agua dulce.
Habitat ancestral: El sistema de barrancas es hogar de los rarámuri o tarahumaras, conocidos por sus tradiciones centenarias y su habilidad para correr largas distancias por senderos montañosos.
Actividades imperdibles
Travesía en el Chepe: Viajar en el tren Chepe Express es una experiencia emblemática, atravesando 86 túneles y 37 puentes con panorámicas espectaculares.
Parque de Aventuras Barrancas del Cobre: Aquí te espera la tirolesa Ziprider más larga del mundo, cruzando a 760 metros de altura sobre el fondo del cañón, puentes colgantes, teleférico de 2.8 km y rutas para escalada tipo vía ferrata.
Senderismo y naturaleza: Las actividades incluyen trekking por rutas como el “Sendero Pies Ligeros”, paseos a caballo, ciclismo de montaña, rafting y exploración de cascadas como Basaseachi y Piedra Volada, las más altas de México.
Cultura viva: Visita comunidades rarámuri y aprende sobre sus costumbres, leyendas y artesanías (como cestas tejidas con aguja de pino). No olvides explorar los Pueblos Mágicos de Creel y Batopilas, puerta de entrada al cañón con historia y folklore local.
Datos curiosos
- El teleférico de las Barrancas del Cobre es considerado uno de los más largos del mundo, con 2.8 km de recorrido suspendido sobre el cañón.
- La región experimenta cambios climáticos extremos: en las partes altas puede nevar, mientras que en el fondo del cañón hay calor tropical.
- Según la leyenda rarámuri, las barrancas se formaron en el origen del mundo, cuando las piedras aún eran maleables y flexibles.
- Se puede observar uno de los cielos estrellados más impresionantes del país, ideal para el astroturismo.
El origen geológico de las Barrancas del Cobre
Formación ancestral:
Las Barrancas del Cobre comenzaron a formarse hace más de 20 millones de años, como resultado de intensos movimientos tectónicos y actividad volcánica en la región. Fueron estos procesos los que crearon la Sierra Madre Occidental y dieron lugar a profundas grietas que, con el tiempo, formaron el sistema de cañones.
Rocas volcánicas:
La mayor parte de las paredes que hoy impresionan por su altura y color estuvieron conformadas por gruesos mantos de lava (principalmente andesitas), producto de erupciones volcánicas que cubrieron la región durante millones de años. Posteriormente, la erosión por el paso de ríos y el clima fueron tallando los cañones, modelando el relieve accidentado que caracteriza a las barrancas.
Acción del agua:
Los ríos Fuerte, Mayo y Yaqui, alimentados por lluvias estivales y deshielos en la sierra, han jugado un papel esencial en la profundización de los cañones, arrastrando material y esculpiendo los desfiladeros a lo largo de los milenios.
Leyenda rarámuri:
Según el relato tradicional de los rarámuri, las barrancas se formaron en los orígenes del mundo, cuando las piedras aún no estaban sólidas y podían ser moldeadas. Esta leyenda es un guiño a la realidad geológica que las formó en una “época blanda” de la corteza terrestre, aunque la ciencia moderna lo explica por los procesos tectónicos y volcánicos mencionados.
¿Cuándo visitar?
La mejor época es de octubre a abril, cuando el clima es fresco y seco, ideal para actividades al aire libre y disfrutar de los paisajes verdes de la Sierra Tarahumara.
- Nuestro agradecimiento al Fideicomiso de Promocion Turística del Estado de Chihuahua por el apoyo recibido para hacer posible este reportaje y a IATI SEGUROS por protegernos durante este viaje.

Barrancas, o Cañón del Cobre. Foto: Paul Monzón

