AVENTURA ESPACIAL EN EL CORAZÓN DEL DESIERTO MONGOL

Un campamento marciano en Mongolia: Turismo extremo para aspirantes a astronauta

Una experiencia de turismo científico en la estepa de Mongolia permite a los viajeros entrenar como astronautas y vivir la simulación de una expedición a Marte.

El equipo MARS-V
El equipo MARS-V. PD

La idea de caminar por Marte ya no es solo un sueño de ciencia ficción.

En el árido sur de Mongolia, cerca del desierto del Gobi, se encuentra un proyecto singular: el “Mars Camp”, un complejo diseñado para que cualquier visitante experimente, durante unos días, lo que es ser astronauta en una misión hacia el planeta rojo.

Con su paisaje de suelos rojizos, formaciones rocosas y horizontes interminables, este lugar recrea de manera impresionante la superficie marciana, haciendo que la aventura se sienta como un auténtico viaje espacial sin salir del planeta.

Este campamento no solo es una propuesta novedosa, sino que también tiene un enfoque educativo y transformador.

Su objetivo es inspirar a los visitantes sobre la exploración espacial y los retos de establecerse en otro planeta.

Aquí, los turistas llevan a cabo rutinas de entrenamiento similares a las que enfrentarían en una misión real: se visten con trajes espaciales, aprenden a manejar rovers, realizan simulacros de emergencia y participan en experimentos científicos adaptados al entorno mongol.

https://twitter.com/archeohistories/status/1535505843587674112

Cómo llegar desde España: rutas y transportes

El viaje hacia este remoto rincón comienza con un vuelo desde Madrid o Barcelona hacia Ulaanbaatar, la capital de Mongolia, generalmente con escalas en Estambul, Moscú o Frankfurt. La aerolínea nacional MIAT Mongolian Airlines ofrece vuelos desde diversas capitales europeas, siendo la ruta más directa aquella que implica un único cambio de avión.

Al llegar a Ulaanbaatar, el trayecto sigue hacia el sur con un vuelo doméstico hasta Dalanzadgad, que actúa como puerta de entrada al Gobi y al Mars Camp. Desde allí, se realiza un recorrido en vehículo todoterreno de aproximadamente dos horas por pistas de tierra hasta alcanzar el campamento. Este traslado suele estar incluido en los paquetes turísticos, aunque también se puede organizar por cuenta propia con agencias locales o conductores experimentados, algo recomendable debido al difícil acceso y la falta de carreteras asfaltadas.

  • Vuelos internacionales (Madrid-Ulaanbaatar): desde 750€ ida y vuelta por persona, con equipaje incluido.
  • Vuelo interno (Ulaanbaatar-Dalanzadgad): entre 140-180€ por trayecto.
  • Traslado en 4×4 hasta el campamento: normalmente incluido, pero puede costar entre 50-80€ por persona si se reserva aparte.

Medios de transporte en Mongolia: moverse por lo desconocido

La infraestructura en Mongolia es limitada y el transporte público escasea fuera de la capital. La mayoría de los desplazamientos largos se realizan en vehículos todoterreno con conductor, capaces de enfrentarse a caminos polvorientos, arenosos y embarrados. Para aquellos viajeros más intrépidos existe la opción de explorar el entorno montando a caballo o incluso en camello, especialmente en las áreas desérticas.

  • 4×4 con conductor: es la opción más común para excursiones y traslados en zonas remotas.
  • Autobús: puede ser útil entre grandes ciudades, aunque es lento y básico.
  • Tren: el Transmongoliano conecta Ulaanbaatar con ciudades chinas y rusas, pero no llega hasta la zona del Mars Camp.
  • Vuelo doméstico: rápido pero limitado a unas pocas rutas principales.
  • Caballo o camello: ideales para recorridos cortos y experiencias tradicionales.

Coste y precios para dos personas: presupuesto del viaje marciano

La experiencia en el Mars Camp se ofrece como un paquete integral que incluye alojamiento, comidas, actividades programadas, uso del equipamiento y traslados internos. El precio varía dependiendo de la temporada y del tipo de habitación elegida (individual, doble o compartida).

  • Mars Camp experiencia básica (3 días/2 noches): alrededor de 1.800€ por persona.
  • Viaje completo desde España (vuelos, campamento, comidas, traslados y extras): entre 4.500 y 5.500€ para dos personas en modalidad estándar.
  • Gastos adicionales: propinas, souvenirs, bebidas alcohólicas y excursiones opcionales.

Es aconsejable realizar las reservas con varios meses antelación, sobre todo si se planea viajar durante los meses más concurridos.

Mejor estación del año para visitar

El clima en el sur de Mongolia puede ser extremo: veranos secos y calurosos e inviernos gélidos acompañados por vientos intensos. La mejor época para visitar el Mars Camp va desde mayo hasta septiembre, cuando las temperaturas son más agradables (15-30°C durante el día) y aunque las noches son frescas permiten dormir sin inconvenientes. En primavera y otoño son notables las variaciones térmicas y el viento puede resultar incómodo. El invierno es solo apto para expediciones científicas o viajeros muy experimentados debido a sus temperaturas bajo cero y tormentas de nieve.

Restaurantes imprescindibles: sabores de la estepa

Aunque el Mars Camp proporciona alimentación adaptada a las necesidades del programa (comida liofilizada, menús para astronautas y platos energéticos mongoles), aquellos interesados pueden explorar la gastronomía local antes o después de su estancia ya sea en Dalanzadgad o Ulaanbaatar.

  • Modern Nomads (Ulaanbaatar): ofrece cocina mongola contemporánea.
  • BD’s Mongolian Barbeque: un buffet interactivo muy popular entre turistas.
  • Gobi Oasis (Dalanzadgad): opción sencilla tradicional cercana al desierto.
  • En zonas rurales suele recibirse a los visitantes en gers (yurtas) familiares donde degustan productos lácteos junto a cordero y especialidades como el buuz* (empanadillas al vapor).

Documentación necesaria y moneda

Los ciudadanos españoles necesitan visado turístico obligatorio que puede tramitarse online o directamente en la embajada mongola ubicada en Madrid. Se requiere pasaporte válido por al menos seis meses junto con justificante del alojamiento. Se recomienda llevar una copia impresa del seguro médico internacional ante cualquier accidente o enfermedad.

  • Moneda: tugrik mongol (MNT). Es aconsejable cambiar euros únicamente en bancos o casas de cambio dentro de la capital ya que casi no aceptan tarjetas en áreas rurales.
  • Consejo práctico: llevar siempre billetes pequeños además de algo efectivo para emergencias ya que el pago con tarjeta solo está disponible en hoteles y restaurantes ubicados en grandes ciudades.

Claves y trucos para disfrutar al máximo

  • Preparar la maleta: ropa técnica adecuada junto con gorra, gafas solares, protector solar y linterna frontal son esenciales. Las noches pueden ser frías incluso durante el verano; así que no debe faltar un buen forro polar.
  • Salud: agua embotellada junto con pastillas potabilizadoras además de un pequeño botiquín son recomendables ya que la asistencia médica es limitada fuera de Ulaanbaatar.
  • Idioma: aunque se habla inglés dentro del campamento así como en hoteles locales es útil aprender algunas frases básicas en mongol para facilitar interacciones.
  • Respeto cultural: dentro de los gers es habitual quitarse los zapatos además evitar señalar con el pie; las muestras públicas afecto suelen considerarse inapropiadas especialmente fuera del ámbito urbano.
  • Conexión: la cobertura móvil puede ser irregular; así que lo mejor es descargar mapas offline antes del viaje e informar sobre tu ruta a familiares o amigos antes de salir.

Curiosidades y anécdotas del Mars Camp

El Mars Camp no solo simula la vida marciana sino que también plantea desafíos reales: las tormentas de polvo pueden obligar a refugiarse dentro de los módulos mientras que la falta cobertura exige comunicación mediante radio interna entre los participantes. Los instructores —muchos con experiencia previa en programas espaciales— proponen ejercicios enfocados al mindfulness así como meditación para manejar tanto el aislamiento como presión propias del entrenamiento similar al vivido por astronautas reales.

Durante esta experiencia única los visitantes participan activamente en simulaciones destinadas a búsqueda-rescate así como pruebas relacionadas al cultivo alimentos bajo condiciones extremas además recorridos utilizando rovers eléctricos por lo que parece un “paisaje marciano”. No resulta extraño escuchar historias sobre cómo algunos viajeros olvidan momentáneamente que aún están sobre nuestro planeta cuando contemplan ese cielo nocturno libre completamente contaminación lumínica.

Una anécdota recurrente involucra tormentas repentinas; durante una ocasión específica un grupo tuvo que improvisar refugio mientras los instructores bromeaban preguntando quién se atrevería salir “a arreglar el panel solar”, evocando situaciones propias misiones espaciales reales.

Mongolia, tierra de aventuras infinitas

El trayecto hasta llegar al Mars Camp marca solo el inicio del viaje. Mongolia despliega paisajes impresionantes junto a una cultura nómada casi intacta pese cambios históricos sufridos a lo largo tiempo transcurrido. Desde lagos montañosos ubicados al norte hasta dunas vastas desérticas pasando monasterios budistas festivales tradicionales; este país invita perderse dejarse sorprender sin reservas. La hospitalidad genuina sus habitantes sumada sensación libertad presente estepa aseguran cada visita será única e irrepetible. Para aquellos ávidos experiencias excepcionales fuera lo común; tanto Mongolia como su campamento marciano representan respuesta perfecta eterna pregunta acerca qué hay más allá horizonte visible.

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