Como es sabido por nuestros lectores, distintos Paises europeos estan en camino de abolir el servicio militar obligatorio, y convertir a sus ejercitos en un ente compuesto por asalariados profesionales.
En Israel, en la cual el servicio militar es obligatorio para los Judios (los musulmanes que asi lo quieren, pueden voluntarizarse) existe ya hace una decena de anios una discusion sobre los «pro» y los «contra» de una decision de ese estilo.
Desde el punto de vista del Ejercito, el concentrarse en un nucleo mas pequenio de personas que ven ese lugar como su trabajo, puede llevar a una «especializacion» determinada, en lugar de enseniar cada vez a nuevos soldados.
Desde el punto de vista del Tesoro (que es quien otorga los presupuestos necesarios para la manutencion de ese Ejercito) se trataria de un ahorro determinado…por un lado.
Por otro lado, una decision de ese estilo originaria que toda una serie de «gastos» que ese Tesoro tiene, cuando los soldados se liberan de un servicio militar obligatorio de tres anios para los varones y dos anios para las mujeres, se «adelantaria» a la edad de 18 anios.
Pero hay toda otra serie de aspectos, sobre los cuales trataremos de «hablar» en este articulo.
El principal de ellos, es el «valor» social que tiene, para la mayoria de los jovenes Israelies, su servicio militar.
En lineas generales, quien ha sido reclutado es (a ojos de los jovenes mismos) «alguien», y quien no lo ha sido, es «inapto», «retrasado mental», «loco», etc.
Ser soldado es un orgullo, y el uniforme es parte de el. Evidentemente, es una «tarjeta de identidad», fundamentalmente para aquellos jovenes (de ambos sexos) originarios de las capas economicas mas pobres.
De haber una decision de convertir al Ejercito en un ente «profesional», todos aquellos jovenes que, por algun motivo, no han terminado el colegio secundario, no serian recibidos. En la misma forma, aquellos que han conseguido ya a esta edad tener un prontuario en la Policia (robos, drogas, etc.)
Lo que aseguraria un tardio deslizamiento al precipicio social.
El Ejercito, hoy en dia (ya hace 30 anios) trata de otorgar a la mayoria de esos jovenes, una «segunda oportunidad». Al respecto, aparecio un articulo en Haaretz, escrito por el periodista Anshil Pepper.
En una finca en el norte de Israel, reciben su primer entrenamiento militar, mil doscientos jovenes por anio. Una cuarta parte de ellos no han terminado 10 anios de estudio, y fueron detectados, durante el proceso de reclutamiento, como duenios de potencial de «complicarse» en su servicio militar, despues de haber sufrido problemas economicos en sus familias de origen, problemas personales de conducta, etc.
Al cabo de ese primer entrenamiento, un 90% es reclutado ( hay casos de «fracaso»), un 75% termina el servicio militar de tres anios, e incluso un 10% cumple ese servicio en divisiones de combate (el resto lo hace como camioneros, armeros, cocineros, peluqueros, etc). De esa forma, tambien aprenden un «oficio civil».
La oficial Liat Shaked, que dirige una seccion (80-120 soldados) de esos soldados dice al respecto «…esto no es un internado para jovenes en peligro desde el punto de vista social, es una posibilidad de «pegar un salto» hacia adelante…»»…Un jovencito que casi mata a golpes a alguien en una pelea, y despues de cuatro meses de carcel, no pudo volver al colegio, recibe aqui la posibilidad de sobresalir positivamente. Hoy es oficial en las fuerzas paracaidistas…».
En la finca, jovenes provenientes de las capas socioeconomicas mas dificiles encuentran frente a ellos oficiales (generalmente mujeres) provenientes de capas mas fuertes de esa poblacion. La presencia de las oficiales mujeres ayuda a bajar el nivel de tension y violencia que esos soldados traen consigo «…ningun varon con honor le pegara a una mujer…» dice uno de esos soldados.
Durante la primer semana de entrenamiento los nuevos soldados son perdonados por sus actos de indisciplina, pero se les advierte que desde la segunda semana «no hay perdones».
A continuacion reciben tres semanas de adiestramiento primario y conferencias de conocimiento de la historia y la sociedad israeli, al tiempo que van recibiendo cada vez mas responsabilidades militares. Quienes pasan esta primer etapa (90%) pasan a formas parte del reclutamiento normal como todo joven.
Todo ese tiempo, el «servicio social» del Ejercito (en cada departamento militar hay una oficial encargada de ello) esta en contacto con la familia del soldado para aprender en que se puede ayudar economica-socialmente a esa familia. En muchos casos el nuevo soldado era quien trabajaba y ayudaba a su familia antes de ser reclutado.
Los oficiales cuentan que el contacto continuo con la «Division de Paracaidistas» (que es muy reconocida militarmente en Israel) otorga a los «nuevos soldados» un orgullo con el cual vuelven a sus casas, a contarles a sus amigos, lo que los eleva positivamente en los grupos de jovenes de sus barrios de origen.
Tambien para aquellos jovenes (26-30 anios) que «trabajan» como oficiales de esos nuevos soldados, y que son duenios de una conciencia social desarrollada, el contacto con ellos, y la posibilidad de otorgarles una segunda oportunidad, es una fuente de enriquecimiento espiritual.
