La campaña electoral de Trump está dando un nuevo impulso a las conversaciones sobre las controversias entre Israel y el Líbano sobre sus fronteras marítimas y terrestres, otra disputa profundamente arraigada en el Medio Oriente atacada por los diplomáticos del presidente Donald Trump después de que logró concretar los Acuerdos entre los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein con Israel. El tema es cómo demarcar finalmente las Zonas Económicas Exclusivas israelíes y libanesas que estan superpuestas. Un acuerdo permitiría al Líbano comenzar a explotar sus reservas de gas y petróleo en alta mar y ayudaría a sacar a ese país de un profundo agujero económico, con elogios oportunos para la diplomacia de Trump.
Las conversaciones en curso en el campamento de la ONU en Naqura, en la frontera entre Líbano e Israel, se centran en los dos problemas fronterizos entre los dos países. La frontera terrestre marcada por la Línea Azul desde 2011 es más o menos aceptada, a excepción del pequeño bolsillo de Shabaa Farms. Se basa en el acuerdo de armisticio de 1949 y en el acuerdo británico-francés que demarcó el límite entre la Palestina obligatoria y la Siria y el Líbano obligatorios. ISRAEL y LIBANO despues de la guerra de 1948 no han vuelto a combatir directamente entre ellas, pero el territorio Libanes es uno de los mas activos en la lucha terrorista contra ISRAEL. En los años 70-80 fueron los PALESTINOS y despues de esa epoca pasaron a ser los SHIITAS de HISBALLAH (bajo tutela SIRIA y mas tarde de IRAN) quienes convirtieron el Sur del LIBANO en un gran deposito de armas y misiles para amenazar a ISRAEL.
La disputa marítima es más complicada: se trata de un triángulo alargado de 856 kilómetros cuadrados del mar Mediterráneo oriental rico en energía. En negociaciones anteriores, Israel acordó asignar el 58 por ciento del trozo de océano en disputa al Líbano y retener el 42 por ciento para sí mismo. El subsecretario de Estado ( EEUU) para Asuntos del Cercano Oriente, David Schenker, ha estado viajando entre Beirut y Jerusalén en los últimos días para tratar de seguir adelante sobre esta base. Encontró a los funcionarios libaneses que conoció, ansiosos por un acuerdo, como clave para lograr inversiones y sacar sus finanzas en quiebra del pozo. La compania francésa TOTAL ha recibido permiso para comenzar las exploraciones en el «Bloque 9», el área en disputa que se superpone en parte a la ZEE de Israel.
Mientras tanto, Israel estableció una nueva compañía de energía, Alon D, después de que el gigante estadounidense de Chevron compró la participación de Texan Noble Energy en el campo de gas costa afuera Leviathan, incluidos los planes para construir un gasoducto a Europa. Pruebas recientes han encontrado entre 3 y 4 nuevos campos de gas más grandes que Leviathan en el mismo parche de mar.
Schenkar se ha topado con un problema importante en Beirut. Los políticos allí no han podido establecer un gobierno. Hizballah está exigiendo las carteras clave de Finanzas y Salud, contra la fuerte resistencia de otras facciones, y el presidente cristiano Michel Aoun ha roto sus lazos con los líderes chiítas, incluido Hassan Nasrallah de Hizballah y la presidenta del Parlamento Nabih Beri. Ninguno de ellos, hay que decirlo, ha hecho objeciones a un acuerdo marítimo con Israel.
Aqui entra en juego el papel anti-terrorista que estas conversaciones (antes y despues de un Acuerdo) pueden despertar.
Si HESBOLLAH ( debilitado economicamente por los problemas financieros de su patron IRAN) no se opone a que el gobierno central de LIBANO mantenga conversaciones con ISRAEL, tambien se preocupara de que todo tiempo que hay conversaciones, sus miembros no cometan actos terroristas contra ISRAEL.
Si las conversaciones llevaran a un Acuerdo, que permita al LIBANO mejorar su situacion economica (lo que significara un alivio economico para HISBALLAH mismo) con mas razon se cuidara el movimiento terrorista de no provocar tensiones contra ISRAEL.
Todo tiempo que el dinero fluira…HISBALLAH se callara…y muy probablemente sera posible fortalecer la teoria segun la cual, los intereses conjuntos (WIN-WIN) entre lados en conflicto ayudan a disminuir la intensidad de ese conflicto.
Recordare que en manos de HISBALLAH hay unos 120-150 mil misiles cuyo destino es ISRAEL.
Con la Casa Blanca presionando para obtener resultados rápidos, se puede esperar que Schenkar, que es un diplomático experimentado y conocedor de los corredores de poder del Medio Oriente, encuentre los botones correctos para presionar en Beirut para llevar a la administración Trump otro exito y detener la desastrosa caída del Líbano.

